La Variante de Santander de Quilichao: Un corredor de la muerte en la impunidad

La Variante de Santander de Quilichao: Un corredor de la muerte en la impunidad / Este fin de semana, de comienzo del 2025, la variante de la vía Panamericana que atraviesa Santander de Quilichao se tiñó de sangre una vez más. Un nuevo acto de violencia, un homicidio más que se suma a la ya larga lista de crímenes que se han convertido en una dolorosa constante en este sector. Entre el puente de entrada al municipio, la rotonda de San José – San Antonio y la salida hacia Popayán, específicamente en la zona conocida como La Virgen de Dominguillo, la delincuencia ha instaurado un reino de terror ante la mirada pasiva de las autoridades.
Según el relato de testigos, un grupo de personas que se dirigía a los carnavales de Blancos y Negros en Pasto fue interceptado por delincuentes armados. El primer vehículo logró escapar, pero el segundo, lamentablemente, quedó atrapado en la emboscada. El conductor, en un intento desesperado por defender a sus acompañantes, forcejeó con los asaltantes, quienes sin dudarlo le arrebataron la vida con un disparo. Tras cometer el homicidio, los criminales robaron las pertenencias de las víctimas y se llevaron el vehículo, dejando tras de sí una escena de horror y desolación.
Este hecho no es un incidente aislado. Se ha convertido en un patrón alarmante. La variante se ha transformado en un corredor de la muerte, un escenario donde la delincuencia opera con total impunidad. Los habitantes de Santander de Quilichao y quienes transitan por esta vía viven con el constante temor de ser las próximas víctimas.
Pero lo que agrava aún más esta situación es la aparente inacción de las autoridades. La comunidad denuncia que los levantamientos de los cadáveres son realizados por funerarias, sin los protocolos adecuados de recolección de evidencias que exige una investigación por homicidio. Esta negligencia en la escena del crimen dificulta la labor de las autoridades judiciales y perpetúa la impunidad. ¿Cómo se espera esclarecer estos crímenes si no se siguen los procedimientos básicos de investigación?
La pregunta que resuena con fuerza en la comunidad es: ¿dónde está la autoridad? La sensación generalizada es de abandono. Se ha perdido el control territorial y, lo que es peor, no se percibe una voluntad real por parte de las autoridades para recuperarlo. Las denuncias ciudadanas caen en saco roto, las promesas de mayor seguridad se diluyen en el tiempo y la delincuencia sigue ganando terreno.
Este editorial no busca solo narrar un hecho lamentable, sino también alzar la voz en nombre de una comunidad que exige respuestas. Exigimos:
- Presencia efectiva de las autoridades: No se trata de patrullajes esporádicos, sino de una presencia constante y disuasoria que garantice la seguridad de los ciudadanos.
- Investigaciones serias y rigurosas: Se deben seguir los protocolos de investigación criminalísticos en los casos de homicidio, garantizando la recolección adecuada de evidencias y el esclarecimiento de los hechos.
- Acción contundente contra la delincuencia: Se necesitan operativos efectivos que desarticulen las bandas criminales que operan en la variante y en todo el municipio.
- Responsabilidad de las autoridades: Se debe exigir a las autoridades locales y departamentales que rindan cuentas sobre las acciones que están tomando para garantizar la seguridad de la ciudadanía.
La comunidad de Santander de Quilichao no puede seguir viviendo bajo el yugo del miedo. No podemos permitir que la variante se convierta en sinónimo de muerte e impunidad. Es hora de que las autoridades actúen con contundencia y demuestren que están comprometidas con la seguridad y el bienestar de los ciudadanos. No podemos tolerar que este tipo de hechos se conviertan en «paisaje común». Exigimos justicia y seguridad.



