QUE EN LA UNIVERSIDAD DEL CAUCA REINE LA MERITOCRACIA

A propósito de las designaciones de las decanaturas en la Universidad.

Estudiante Universidad del Cauca
Saludo con entusiasmo el gran avance que ha constituido la realización de consultas a los estamentos de la Universidad del Cauca previas a las designaciones que realiza el Consejo Superior, estas fortalecen el ejercicio de la democracia.
El 13 de junio se realizará la designación de decanos de las facultades de la Alma Mater Unicaucana, acontecimiento que se espera transcurra conforme a los postulados constitucionales y bajo los criterios académicos más rigurosos posibles, pues serán los nuevos hombres y mujeres que asumirán las riendas del proyecto académico de la única universidad pública del Departamento, la Universidad del Cauca.
Se observa con gran detalle y llaman la atención los comentarios que se escuchan en los pasillos de la institución de parte de docentes, estudiantes y administrativos hacia el profesor Aristides Obando Cabezas, quien es hoy candidato a la decanatura de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales, quien ha puesto su amplia trayectoria y quehacer académico al servicio del plantel educativo en su labor de docente e investigador; su trayectoria es poco conocida aunque el profesor Obando cuenta con dos pregrados, es abogado y licenciado en filosofía, su lista de posgrados es de admirar, es magister en filosofía, doctor en derecho, doctor en filosofía contemporánea y doctor en derecho y globalización, a su vez es miembro fundador de la Asociación Iberoamericana de Filosofía Practica (AIFP) la cual preside en la actualidad, de la Red Internacional de Bioderecho, director del grupo de investigación Ética, Filosofía Política y Jurídica de la Universidad del Cauca, entre otras más distinciones que tiene el honorable doctor Obando.
¿Por qué si este hombre esta tan cualificado, para muchos nos tomaría por sorpresa que no sea designado Decano a sabiendas de que el pasado 25 de mayo haya ganado las consultas de estudiantes?
Pues el caso es particular ya que se ha tratado de menoscabar su honra y buen nombre con comentarios que ponen en duda sus logros académicos, y cito textualmente las frases descalificadoras en contra de él: “el profesor Aristides no es abogado y no puede ser decano”; «el profesor no es de Popayán, no es de los círculos sociales y políticos de Popayán», «no es egresado de la Universidad del Cauca”.
Me permito informar entonces que el doctor Obando es un hombre negro oriundo del Pacífico, específicamente del municipio de Tumaco y sus estudios de pregrado los realizó en Cali, al igual que su maestría y títulos de doctor los obtuvo en México.
Surgen muchas preguntas después de escuchar constantemente este tipo de aseveraciones como ¿qué importaría que el doctor no sea de Popayán? ¿Por qué debería ser de algún círculo social o político? ¿Por qué tendría que ser egresado de Unicauca? y aun siendo abogado, ¿por qué ese debe ser un requisito para ser decano en una facultad donde se forman politólogos, abogados y comunicadores sociales?, preguntas que aún no me respondo porque temo encontrar la respuesta…
¿Por qué será que las personas miembros de comunidades negras les toca hacer esfuerzo doble o triple para demostrar que son capaces? ¿Por qué el doctor Obando tuvo que demostrar que es abogado? Me surgen más preguntas en torno a este tema que probablemente quedarán sin respuesta.
Hoy se espera que en el proceso de designación sean observadas las hojas de vida y trayectorias académicas de todas las personas que son candidatas y que los consejeros voten objetivamente.
Espero que la jornada de designación transcurra a la altura de lo que se espera de personas epistémicamente preparadas, que comprenden la realidad del país y el reto al que se enfrenta por vencer rezagos y fomentar el respeto por la diferencia para la construcción de paz, haciendo de la educación un elemento liberador para la transformación de las realidades sociales, políticas, económicas y culturales.
De mi parte, desearle al doctor Aristides Obando Cabezas éxitos y continuidad en su quehacer académico y que ojalá, ser un hombre negro y del Pacífico colombiano no le impidan ser Decano.



