La sombra de Dilian en la pelea por la curul del Pacífico Medio.
Dilian Francisca Toro, la baronesa electoral y gobernadora del Valle. Foto tomada de Facebook.
El alfil político de la baronesa del Valle en Buenaventura se mueve por una candidata al espacio para las víctimas.
De las 16 curules de paz del Congreso (espacios concebidos para darles voz a las víctimas de los municipios más afectados por el conflicto), la del Pacífico medio es una de las tres más pequeñas. Sólo la componen cuatro municipios; tres del Cauca (Timbiquí, Guapi y López de Micay) y uno del Valle (Buenaventura). A pesar de esto, es la que tiene más candidatos inscritos para las legislativas del mes entrante: 26 repartidos en 13 listas. Aunque el número podría hablar de una mayor participación política de las víctimas o de liderazgos que podrían representarlas, líderes sociales y políticos del territorio lo ven de otra forma.
Por un lado, consideran que la cantidad de aspirantes ha impedido identificarlos y conocer su recorrido y banderas de campaña. Esto se nota en que ninguna de las más de 20 fuentes de los municipios consultadas para esta historia conocía o identificaba la totalidad de los candidatos. Por otro lado, líderes sociales temen que la curul termine en manos de candidatos que tengan jefes políticos, no hayan trabajado en los territorios o que, a pesar de ser líderes, reciban apoyo de políticos tradicionales para empujar sus campañas y lleguen al Congreso debiendo favores políticos que puedan llegar a coartar su ejercicio legislativo.
La alarma no es gratuita. En ese panorama amplio de candidatos, son varios los grupos políticos tradicionales que orbitan. Uno de ellos es el liderado por la excongresista Dilian Francisca Toro, actual gobernadora del Valle y una de las mujeres más poderosas de Colombia al dirigir una maquinaria que cuenta, además, con dos senadores, dos representantes, las bancadas mayoritarias tanto en la Asamblea como en el Concejo de Cali y varias alcaldías influyentes en su departamento, incluyendo la de Buenaventura, el municipio valluno que integra el espacio de esta curul de paz.
Justamente es a través de uno de los principales alfiles del grupo de Toro en Buenaventura que la sombra de la llamada “baronesa del valle” toca la puja de la silla de las víctimas. Se trata de Eliecer Arboleda, un exalcalde del municipio (2016-2019) que estuvo preso por un escándalo de contratación en el único hospital público del principal puerto del Pacífico. Por este, en 2024, la Procuraduría lo sancionó con destitución e inhabilidad por 17 años. Arboleda es aliado de Toro y la cara poderosa del Partido de La U en el distrito. Como lo dijo una fuente para esta historia, “es el mentor político de La U en Buenaventura”.

Eliecer Arboleda y Dilian Francisca Toro en una de las campañas a la Gobernación del Valle. Foto tomada del Facebook de Eliecer Arboleda publicada en 2018.
“Eliecer tiene una estructura política juiciosa, los líderes lo siguen, le hacen caso, le mueven gente. Eso pasa porque es una persona de palabra. Si él dice que va a dar un contrato, un puesto o algo a cambio, esté seguro que lo hace. Por eso mantiene su estructura”, dice una persona que conoce el panorama político en el distrito.
La estructura de Arboleda se puede evidenciar en las últimas elecciones territoriales en las que, de los 16 candidatos a la Alcaldía que hubo, apoyó y se movió por Ligia del Carmen Córdoba, la candidata de La U que tenía la bendición de Dilian Francisca Toro y resultó electa con más de 42 mil votos.
Hoy esa estructura está respaldando a la curul de paz a una candidata llamada Cruz Elodia Valencia. Según una fuente que la conoce, Valencia es una promotora de salud pensionada que es conocida por su activismo en época electoral en la vereda San Isidro, la de mayor población del Consejo Comunitario Cajambre, el mismo que le dio el aval para la campaña actual. La persona cuenta que ella es cercana a Arboleda porque lo ha apoyado haciendo campaña a favor de los candidatos que él apoya.
Una fuente conocedora que se mueve por la zona rural nos dijo que una de las formas en las que se mueve Arboleda por la campaña de Valencia es que, al ser aliado de la Alcaldía, presiona a auxiliares administrativos de escuelas rurales para que asistan a reuniones o comprometan su voto a cambio de mantenerles la contratación. Hasta el momento no encontramos otras personas que pudieran corroborar esta información.
Cinco personas del territorio nos referenciaron a Valencia como ‘la candidata de Eliecer Arboleda’, y apenas una dijo conocer el trabajo de Valencia en la zona. Intentamos comunicarnos con la candidata para conocer su recorrido político y su versión, pero hasta el momento de publicar esta historia, el número de contacto suministrado se iba a buzón de mensajes.
El respaldo de la estructura de Eliecer Arboleda al proyecto de esta aspirante es clave. Hace cuatro años (cuando se eligieron por primera vez las curules de paz) Buenaventura puso casi la mitad de los votos válidos de toda la subregión (los cuatro municipios que la componen). Además, en las pasadas elecciones locales, el triunfo de la actual alcaldesa fue definido en la zona rural, que es la que puede votar para esta circunscripción especial de las víctimas.
La candidatura de Valencia va en fórmula con otra maquinaria pesada de la subregión: la aspirante del alfil de Dilian va en fórmula con Edinson Rodríguez, quien a su vez cuenta con el respaldo de José Víctor Amú Sinisterra. Amú fue concejal, notario y alcalde de Timbiquí, en 2019 fue diputado del Cauca, y es primo del parapolítico Juan Carlos Martínez Sinisterra del que está separado políticamente desde 2020. los Amú son una familia que se disputa el poder en Timbiquí desde hace décadas.
En el Pacífico medio también dicen que la poderosa gobernadora Toro podría apoyar directamente a un candidato a la curul de paz llamado Rodrigo Castillo. Se trata de un reconocido líder social de la región que tuvo un contrato de prestación de servicios en la Gobernación en 2022, año en el que la gobernadora era Clara Luz Roldán, del grupo de Toro. También fue candidato a la Asamblea en 2019 por el Partido de La U (que Dilian controla en el Valle). Castillo negó tener el apoyo de Toro, dijo que llegó al partido por el senador Roy Barreras (hoy candidato presidencial) luego de coincidir en el proceso de paz (entre el Estado y la entonces guerrilla de las Farc) donde participó como negociador del capítulo étnico de Acuerdo. Aseguró que después de quemarse en las elecciones renunció a esa colectividad.
“He visto contratistas de la Alcaldía que conozco, que son del partido de La U y siempre han votado por este, que le están haciendo campaña a Rodrigo”, comentó un líder juvenil del distrito, y en ese mismo sentido otras dos fuentes que se mueven entre la zona urbana y rural de Buenaventura.
Por su parte, una fuente cercana a Toro que conoce sus apuestas políticas y que se mueve en la Alcaldía de Buenaventura y la Gobernación del Valle, aseguró: “Dilian no tiene ni ha puesto candidato, pero sí quiere apoyar a Rodrigo. Ambos son amigos. Ella ha llamado a algunos líderes de Buenaventura para que lo apoyen y eventualmente le dará algún dinero para impulsar su campaña. Pero ojo, no es su candidato ni el de la Alcaldía ni va a tener un apoyo masivo de la estructura de La U porque Eliecer no lo apoya y, sin Eliecer, Dilian no tiene cómo apoyarlo”. Eso último en referencia al poderoso alfil que controla los votos de La U en Buenaventura y que ya tiene su candidata.
Por cualquiera de los dos lados de siente el peso de Dilian Francisca Toro quien, sin embargo, niega querer estar jugando por el espacio de las víctimas del Pacifico medio en el Congreso. “No apoyo a ningún candidato. Usted sabe que aquí ya hizo carrera meter mi nombre en todo”, nos respondió cuando la consultamos para esta historia.
Los demás no se resignan
Con el panorama de los políticos que están jugando en las curules de paz del Pacífico medio, Óscar Arévalo, candidato por la Asociación Agropecuaria Vida Ambientalmente Sana, empezó a moverse para buscar una alianza con un aspirante que puedan impulsar y tenga posibilidad de pelear la curul.
“La verdad es que esta alianza es para derrotar a las casas políticas, queremos que la curul quede en el territorio y sea de las víctimas”, dijo. Árevalo es un líder social que hace cuatro años estuvo en el equipo de campaña de la entonces candidata Natalia Córdoba; hija del defensor de derechos de las comunidades negras de Buenaventura, Néstor Córdoba Camacho; quien se quemó con 2.609 votos. Arévalo dijo que; junto con su fórmula, Mairen Rentería; reconocían que no tenían el capital electoral para ganar y que estaban dispuestos a renunciar a su aspiración y apoyar a otro candidato para unir fuerzas (y votos) por la curul.
Según Arévalo, “está curul se gana, máximo, con 8 mil votos” (el actual representante sacó 7.546 votos hace cuatro años). Con esto, el candidato convocó a otros aspirantes: Wilson Caicedo, un docente e investigador de la Universidad del Pacífico avalado por el Consejo Comunitario de la Comunidad Negra de Punta Soldado; a Edgar Felipe Zúñiga, un candidato de Guapi que hasta 2020 fue miembro y directivo del partido Liberal en el municipio hasta que renunció y que está avalado por la Fundación Comunidades del Pacífico Colombiano; y a Teófalo Hugo Zúñiga, apoyado por César Amú, otra ficha del clan Amú de Timbiquí.
Según Arévalo, en sus proyecciones, los tres podrían tener los votos necesarios para pelear la curul. Pero llevan más de cinco días de reuniones y hasta el momento no han podido concretar quién será el candidato. Hasta el momento, lo único fijo es que Arévalo y su fórmula adherirán a otra lista para tratar de unir esfuerzos. Por ahora, y a casi un mes de las elecciones, la alianza sigue sin concretarse.
Mientras esto ocurre, el tema de seguridad en una región con presencia del ELN, el Estado Mayor Central de las Farc y la Segunda Marquetalia empieza a crear tensión. Aunque hasta el momento los candidatos con los que hablamos dijeron que no han tenido restricciones de movilidad en su campaña, una fuente que conoce las campañas contó que terceros se le han acercado a decirle que el candidato y actual representante de la curul, Orlando Castillo, tiene prohibido entrar a López de Micay (Cauca).
Hasta el momento, la amenaza no ha sido puntual ni directa, pero los comentarios y rumores sí limitan la capacidad del representante para hacer campaña por temor a represalias. El poder de los grupos armados ilegales en las elecciones sigue siendo clave, incluso un líder comunitario de la zona rural de Buenaventura aseguró: “Por ahora la cosa está tranquila, ya cuando se acercan las elecciones, unas semanas antes, es que ellos (los actores armados ilegales) dicen para quién va los votos”. Cuando no es una cosa (las maquinarias), es la otra (los armados).