La reparación que no llega y el silencio que pesa

La reparación que no llega y el silencio que pesa
Trece años de espera: el compromiso incumplido con quienes contaron la guerra
La deuda del Estado con sus cronistas: voces que aún esperan justicia
Hay fechas que se repiten como un eco incómodo. El 8 de julio de 2022, en Santa Marta, se firmó un compromiso que prometía reparar una herida abierta. Hoy, ese documento no se ejecuta, mientras los periodistas que lo inspiraron siguen esperando.
El Plan Integral de Reparación Colectiva (PIRC) para periodistas víctimas del conflicto armado en Colombia fue anunciado como un hito. Y lo era. Ningún otro país había reconocido de forma colectiva a un gremio que, entre grabadoras y libretas, también fue blanco de la guerra. Pero el tiempo ha pasado. Trece años desde que comenzó el proceso. Casi tres desde la firma. Y nada.
Rodrigo Callejas, presidente de PEVIPAZ, lo dice sin rodeos: “Hay colegas que murieron esperando. Eso no se puede maquillar con comunicados”. A su lado, Dagoberto Muñoz, coordinador del Comité Nacional de Impulso, sostiene una carpeta con las actas, los compromisos, las fechas. “Todo está aquí. Lo que falta es voluntad”.
La Unidad para las Víctimas, entidad encargada de ejecutar el plan, ha postergado una y otra vez las acciones pactadas. Mientras tanto, los periodistas desplazados, amenazados, exiliados o asesinados siguen siendo cifras en informes que nadie lee completo.
El reclamo no es nuevo, pero esta vez viene con una exigencia clara: una reunión directa con el Presidente de la República. “Queremos hablar sin intermediarios. No más mesas técnicas, no más promesas. Queremos respuestas”, insisten desde el Comité.
El llamado también va dirigido a organismos internacionales: la OEA, la ONU, la CIDH, la FIP. Todos han sido testigos del proceso. Ahora se les pide algo más: acompañamiento activo, presión diplomática, vigilancia.
Porque no se trata solo de cumplir un plan. Se trata de honrar a quienes, en medio del fuego cruzado, eligieron contar lo que pasaba. Y lo siguen haciendo. Aunque duela. Aunque no haya garantías. Aunque la reparación aún no llegue.
El siguiente es el comunicado oficial de PEVIPAZ:



