La paz por encima de las diferencias

El jefe de la delegación del Gobierno Nacional en los diálogos con las Farc, Humberto de la Calle Lombana, aseguró que la paz no se hace sólo en La Habana, sino se construye también en el país.
“De este lado tenemos que construir la paz sobre el disenso. Nada sería históricamente más reprobable que, si por ventura logramos un Acuerdo en La Habana, éste se malogre por nuestras divisiones internas. Parafraseando al pensador ilustre, este sí que es el momento de decir: la paz por encima de las diferencias.
Durante su intervención en la conmemoración de los 50 años de la Fundación Corona, de la Calle explicó que la unanimidad no es posible, ni deseable y que los argumentos de quienes se oponen a los diálogos enriquecen las discusiones.
“Quienes se oponen a nuestras ideas tienen pleno derecho a hacerlo. Sus argumentos son bienvenidos. Incluso son útiles en el transcurrir de la mesa. Pero no podemos estancarnos allí. La refrendación es el camino para solucionar nuestras diferencias en este lado de la sociedad. No se trata de avasallar al otro, pero todos a una debemos comprometernos a acatar las reglas de juego necesarias para superar nuestras divergencias”, enfatizó.
El jefe de la delegación reiteró que la guía en La Habana es la agenda pactada por el Gobierno y las Farc, pero también la agenda progresista del presidente Juan Manuel Santos y que la fuerza que impulsa el diálogo es la legitimidad de las instituciones y en anhelo de paz de millones de colombianos.
“En tal sentido, las conversaciones de La Habana no son un negociación. No vamos a cambiar legitimidades por fusiles. Vamos a proponer una ruta para la incorporación de la guerrilla a la vida civil, aplicando a ello programas e ideas que de todos modos son saludables para Colombia”.
Finalmente de la Calle resaltó el papel de la sociedad civil organizada en la reconstrucción del tejido social en el postconflicto, para que en compañía del Estado, crear y fomentar mecanismo de reconciliación para el reencuentro.
“La contribución de la sociedad civil organizada es determinante, tanto en la convalecencia inicial -el proceso de reinserción-, como en la fase de reconciliación y, posteriormente, en la generación de organizaciones y fuerzas sociales que actúen en el seno de la sociedad para la formación estable de líneas de superación y crecimiento permanentes y autónomas, muy lejos por cierto, como ya dije, del simple asistencialismo de coyuntura”, enfatizó.




