El alcalde de Santander de Quilichao relató que hombres armados lo despojaron del vehículo en el que viajaba con su esposa, escoltas y conductor. Dijo que permaneció cerca de 45 minutos en la vía sin presencia inmediata de Ejército ni Policía.
El alcalde de Santander de Quilichao, Luis Eduardo Grijalba Muñoz, entregó este miércoles 20 de mayo un relato directo sobre los momentos de pánico que vivió el martes 19 de mayo en la vía Panamericana, entre Popayán y Cajibío, cuando hombres armados interceptaron el vehículo en el que se movilizaba junto a su esposa, dos escoltas y el conductor.
El hecho ocurrió en el sector de Las Fresas, cerca de El Túnel, cuando el mandatario regresaba de Popayán después de cumplir reuniones con Emcaservicios, la Secretaría de Obras Públicas del Cauca y el gobernador Octavio Guzmán. Según explicó, salió de la capital caucana hacia las 4:30 de la tarde y quedó detenido en un trancón, con una tractomula adelante y decenas de vehículos detrás.
En ese punto, seis hombres armados, vestidos con prendas similares a uniformes del Ejército Nacional, se acercaron de frente hacia el vehículo. El alcalde dijo que al comienzo pensó que se trataba de militares, pero uno de sus escoltas advirtió que las armas que portaban no correspondían a la Fuerza Pública.
“Cuando ya están muy cerca, nuestro escolta dice: ‘No, esto es guerrilla’, porque las armas no coinciden”, relató Grijalba durante la rueda de prensa.
Los hombres armados golpearon con la culata de un arma el vidrio del conductor y ordenaron abrir la puerta. El alcalde explicó que el vehículo tenía blindaje nivel dos, útil para situaciones de atraco o ataques con armas cortas, pero insuficiente frente a varios hombres con armas largas. En medio del forcejeo, llegaron cuatro motocicletas con más hombres armados.
“Yo creía, no sabía si nos iban a llevar, si nos iban a robar, si nos iban a matar”, afirmó el mandatario.
La tensión aumentó cuando otro vehículo, similar al del alcalde, intentó maniobrar. Los hombres armados dispararon contra ese automotor y la atención se concentró en esa situación. En ese momento, Grijalba y su esposa lograron bajarse, correr hacia una vivienda cercana cuya puerta estaba abierta y refugiarse allí. Minutos después le informaron que el vehículo había sido hurtado.
El episodio ocurrió en el mismo corredor vial que durante las últimas semanas ha concentrado hechos de violencia, ataques, hurtos y denuncias ciudadanas por la presencia de grupos armados ilegales. Medios nacionales reportaron que el hecho también involucró vehículos relacionados con el esquema del senador Alexander López Maya, mientras el presidente Gustavo Petro atribuyó el ataque contra el carro blindado del congresista a estructuras armadas ilegales que operan en la zona.
Grijalba calificó lo ocurrido como “Crónica de una muerte anunciada” y recordó que ese mismo día, horas antes del ataque, había hablado con periodistas en Popayán sobre el riesgo que representa la vía Panamericana para quienes transitan entre Cali, Santander de Quilichao, Piendamó y Popayán.
El mandatario mencionó sectores como Quinamayó, El Túnel, Las Fresas y El Cofre, donde, según dijo, se han registrado robos de vehículos y ataques contra dirigentes políticos, funcionarios y ciudadanos. También recordó que en esa zona han sido afectados el representante Cristian, Felipe Muñoz, Temístocles Ortega y Eduardo Grijalba, entre otros casos que, según su declaración, han sido advertidos en consejos de seguridad.
“Este es un tema que ha sido anunciado a la Fuerza Pública, particularmente al Ejército, a la Policía, y siguen ocurriendo esta clase de cosas”, sostuvo.
La denuncia del alcalde deja una pregunta de fondo: si un mandatario municipal que viaja en un vehículo blindado, con escoltas y esquema de seguridad, queda expuesto en plena vía Panamericana, ¿qué protección real tiene un ciudadano que se moviliza en transporte público, en motocicleta, en carro particular o en vehículos de carga?
Grijalba insistió en que la obligación del Estado es proteger a todos los colombianos y pidió acciones permanentes en los puntos donde las autoridades ya conocen la presencia de actores armados. Afirmó que la vía Cali–Popayán requiere una política pública distinta y una cobertura efectiva de seguridad, porque el riesgo es inminente.
El alcalde también reveló que después del hurto permaneció cerca de 45 minutos en la vía sin presencia inmediata de Ejército ni Policía. Dijo que habló con el general Jaramillo en varias oportunidades y que la Policía llegó posteriormente a su vivienda, pero cuestionó que en el momento crítico no hubiera reacción oportuna en el sitio.
“Yo estuve 45 minutos en la vía, solo. No llegó Ejército, no llegó Policía”, expresó.
El mandatario explicó que finalmente recibió apoyo del gobernador del Cauca, quien envió un vehículo hacia las 6:00 de la tarde para trasladarlo hasta Santander de Quilichao. Sin embargo, cuando intentó movilizarse inicialmente en el carro del alcalde de Toribío, que llegó minutos después, ambos se encontraron nuevamente con presencia de hombres armados unos 500 metros adelante y debieron devolverse.
Grijalba también indicó que, según lo conocido en el sitio, la estación de gasolina cercana habría sido robada y que se escucharon ráfagas durante varios minutos. “Fue aterrador, tocó tirarse al piso”, dijo.
El vehículo hurtado llevaba celulares y chalecos de la Unidad Nacional de Protección. El alcalde informó que ya presentó la denuncia ante el CTI y que la aseguradora iniciará el trámite correspondiente para cubrir la pérdida del automotor.
El caso ocurre menos de un mes después del atentado con explosivos registrado el 25 de abril de 2026 en la vía Panamericana, en el sector de El Túnel, Cajibío, un hecho que dejó decenas de víctimas y volvió a poner al Cauca en el centro de la crisis nacional de seguridad. Distintos reportes nacionales ubicaron ese ataque en el mismo corredor estratégico entre Popayán y Cali, donde persisten alertas por la operación de estructuras armadas ilegales.
Frente a las elecciones presidenciales, Grijalba sostuvo que espera una jornada tranquila en Santander de Quilichao y en el Cauca. Dijo que, según la información que ha recibido, no habría dificultades para el desarrollo de los comicios e invitó a la ciudadanía a votar masivamente.
“Todos los quilichagüenses, todos los caucanos, todos los colombianos necesitamos unas elecciones limpias, transparentes, que nuestra gente salga a votar”, afirmó.
El alcalde también confirmó que el municipio cuenta con un sistema antidrón, aunque señaló que en días pasados se había discutido si el equipo sería retirado o devuelto. Finalmente, aseguró que el dispositivo permanece en Santander de Quilichao.
Aunque la rueda de prensa inició con un parte de tranquilidad para la comunidad, el relato del alcalde dejó expuesta una realidad que rebasa su caso personal. La vía Panamericana, principal conexión terrestre del suroccidente colombiano, opera en algunos tramos bajo miedo, interrupciones, retenes ilegales, ataques y ausencia estatal. Las vías secundarias y terciarias del Cauca enfrentan una vulnerabilidad todavía mayor, con comunidades rurales que denuncian abandono, riesgos permanentes y escasa capacidad de respuesta institucional.
Grijalba cerró su intervención asegurando que está ileso, que seguirá en sus labores y que continuará gestionando proyectos para Santander de Quilichao. Sin embargo, su testimonio convirtió un hecho de seguridad en una denuncia pública contra la desprotección de una vía nacional que el Estado conoce, promete custodiar y sigue sin controlar plenamente.