LA NEFASTA PRIVATIZACION DE LA ENERGIA
Por: Santiago Zambrano Simmonds
Colombia está constatando la manera perversa cómo el gobierno Uribe adjudicó bienes y servicios en todo el país. El Cauca no fue la excepción pues con ese proceder se desmanteló el que debería ser nuestro sector estratégico: La energía.
El primer paso para desmantelar el Cauca y con el objeto de ganar indulgencias a nivel internacional respecto al sindicalismo, el gobierno Uribe escogió una parte del sindicato de Cedelca que después fue la Uten y le entregó la generación de todo un pueblo a ésta pequeña élite. Qué fácil que es hacer socialismo barato con lo que no es de uno.
Se le entregó a la Uten los 34 megavatios de potencia instalada a cambio de un canon de arredramiento irrisorio de $4.200 millones anuales. Veamos: Si por ejemplo se vendiera a $100 el kilovatio, con un factor de planta del 35%, la facturación anual sería $10.281 millones, ahora bien, sí se gastan además del canon, $864 millones en administración y $560 millones en mantenimiento queda un remanente de $4.657 millones. Hoy con la información disponible, no se sabe que pasa con ese dinero de los caucanos (¿?).
El segundo paso en el desmantelamiento y haciendo caso omiso al clamor general, el Gobierno Uribe entregó a dedo la distribución y comercialización de energía en el Cauca a la Compañía Energética de Occidente (CEO), empresa que durante su ejercicio ha subido paulatinamente la tarifa, ha discriminado la fuerza laboral y la ingeniería caucana.
Algunos afirman que privatizar tiene el beneficio de una reducción en las tarifas y en un mejor servicio. En el Cauca ha sucedido lo contrario. Aquí el kilovatio está en $432.2 mientras que en Cali está en $361.54 es decir una diferencia de $70.66. Se debe recordar que de acuerdo al consumo del Cauca, cada 10 pesos de diferencia en el kilovatio representa 343 millones en facturación. Es decir si nos comparamos con Emcali, con sindicato y todo incluido, esta empresa ha recibido $2.400 millones adicionales por cada mes y para el mismo servicio. ¿Es eso eficiencia?, ¿Cómo puede ser competitivo y generar empleo el Cauca en sectores como el metalmecánico, cultivos intensivos en energía y la industria en general con respecto al Valle?, ni que decir de los habitantes caucanos que tienen un ingreso per-cápita inferior a los del Valle.
Según alguna información, al interior de esa empresa hay una discriminación pues la mayoría de los empleados reales de esa Compañía, no son caucanos y representan la mano de obra calificada. La mano de obra NO calificada no es empleada de la CEO sino que es contratada con empresas de servicios temporales y la Uten en las mínimas condiciones, inclusive se podría afirmar que están al borde de la ley antidiscriminación, pues esos trabajadores realizan actividades propias de la Compañía quien obra como patrono y en sus propias instalaciones. En síntesis estamos siendo discriminados en nuestra propia tierra. ¿Dónde está el balance social de la Compañía Energética de Occidente?
Como si esto no fuera poco, la CEO continúa con el cambio unilateral de los contadores por unos digitales, mientras que en el resto del país se aceptan los electromecánicos de manera permanente. Sin embargo el trasfondo es otro, pues si suponemos que van a cambiar 200.000 contadores a $40.000 la unidad, es un negocio de $8.000 millones sin licitación y que vamos a pagar los caucanos.
Resta decir que ojalá alguien con peso político nos ayude, pues cada día que pasa estas empresas se atornillan más, quitándonos nuestra real posibilidad de progreso.
Señor Gobernador en su calidad de mandatario y abogado, usted que sabe de los desaciertos que hemos cometido en materia energética como la venta de la Salvajina y el manejo politiquero de Cedelca, por favor defiéndanos de estos empresarios que han materializado su negocio a través de contratos leoninos para el pueblo caucano.
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