LA HERÓICA CORINTO

LA HERÓICA CORINTO

En primera instancia, a primera vista e impresión, alguien diría “al primer golpe de voz”, cuando pronunciamos la palabra Corinto en la historia colombiana, se nos vienen a la mente los famosos “Acuerdos de Corinto”, firmados entre la guerrilla colombiana del Movimiento 19 de abril (M-19) y el gobierno de Belisario Betancur, el 24 de agosto de 1984, en los cuales ambas partes firmantes se comprometen a un cese bilateral del fuego y la búsqueda conjunta de una salida política al conflicto armado colombiano. Recordemos también que en esa fecha, Carlos Pizarro Leongómez, jefe máximo del M-19, firmó esos acuerdos, los cuales, después del atentado a Antonio Navarro Wolff, quedaron sin ninguna validez.
De la misma manera, vienen a nuestra memoria los hechos crueles de la violencia de los años 50, dentro del triángulo conformado por las poblaciones caucanas de Jambaló, Toribío y Corinto, los cuales se alargan hasta los 60, debido a la importancia geoestratégica, social y política de dichas poblaciones. Dos botones de muestra: Toribío fue ocupada por la guerrilla 13 veces en los últimos 20 años; Corinto ha sido objeto de una docena de hostigamientos hasta el 2009 y tomada 7 veces por los insurgentes.
Como nos damos cuenta, esa historia triste y pesarosa revive a flor de piel y viene a nuestra mente, desde el pasado martes 7 de noviembre, a las 5:30 de la tarde, cuando ocurrió la avalancha y desbordamiento del río La Paila, que atraviesa un sector del casco urbano de Corinto, la cual dejó mucha devastación reflejada en 30 cuadras afectadas, 243 familias afectadas, 29 lesionados, 21 desaparecidos, 5 fallecidos, 22 casas arrasadas por el lodo, 9 veredas destruídas y dos centros educativos destruídos. A Dios gracias, la destrucción corinteña no pasó a mayores, por la oportuna intervención de las alertas tempranas, que posibilitaron la puesta a salvo del 80 % del total de la población (30 mil habitantes). Ya en dos ocasiones anteriores, en 1990 y 2010, habían ocurrido situaciones parecidas.
A propósito de lo anterior, es bueno compartir el importante comentario expresado por una ciudadana corinteña, Lucía Quilcué: “Todo el mundo habla mal de Corinto, que es un pueblo violento, pero lo que no saben es que la colaboración de todos evitó que esta tragedia fuera peor, porque a la hora de la avalancha se unieron para avisar del peligro y correr hacia la Loma de la Cruz, mientras pasaba la avalancha” (véase “El Nuevo Liberal”, noviembre 9/17).
El municipio de Corinto y sus habitantes con su Señor Alcalde Eduard García Sánchez, en su segundo mandato, es ejemplo ante el Cauca y Colombia de fortaleza y coraje para soportar y sobrevivir en medio delas dificultades sociales y ambientales, lo mismo que su colaboración ciudadana para ayudar a los demás para salvarse y prevenir tragedias. Por esto, ahora debemos rodear solidariamente a Corinto y ayudarle en lo que sea necesario. HOY POR TI, MAÑANA POR MÍ.



