LA DECISION DEL SENADOR MARCOS AVIRAMA


La determinación del senador Marcos Avirama Avirama, de la Alianza Social Independiente, de participar de la alianza política conocida como UNIDAD NACIONAL, tiene connotación para el Cauca, no solo por la situación coyuntural del próximo debate electoral, al vincularse a la campaña presidencial del doctor JUAN MANUEL SANTOS, sino porque dada la trayectoria de lucha política y representatividad de este líder indígena, su posición puede leerse como un mensaje de interés para la comunidad caucana, en la preparación de la sociedad que vendrá después de los acuerdos.
Como el Cauca resume la problemática nacional, con afectación de todos sus territorios, por las causas y consecuencias de la violencia, bajo la presión de la incertidumbre por la reproducción de la guerra, el proceso de Paz pendiente de los diálogos de La Habana, con las FARC, se presenta como un paliativo a los múltiples conflictos de la región, que debe ser acompañado de acuerdos locales, para permitir diseñar el desarrollo de la comarca.
En estas circunstancias, la posición de un dirigente de la dimensión histórica de Marcos Avirama, iniciado en el ejercicio del poder indígena a la edad de quince años como gobernador del Cabildo de Coconuco y curtido en la tarea de la recuperación de las tierras de los Resguardos, con más de treinta encarcelamientos, en las épocas de fundación del CRIC- Consejo Regional Indígena del Cauca, – del cual fue además su presidente en cuatro oportunidades.
La actividad política de la década de los años setenta tuvo la influencia del Movimiento Revolucionario Liberal, -MRL- con ocasión de la campaña política del doctor Alfonso López Michelsen, de la cual también participó a través de la presencia de la denominada Izquierda Liberal, de Marco Aurelio Hormiga, Omar Henry Velasco, Olid Larrarte, Carmen Eugenia Ruano, Álvaro Calvache, tomada como la puerta para la creación del Consejo Regional Indígena, sirviendo de conector para la difusión de sus ideas en regiones como Tierradentro y en todos los territorios habitados por guambianos, paeces, nasas, yanaconas, totoroes, asentados en la cordillera central.
Avirama acompañó su actividad política con acciones dirigidas a germinar en sus comunidades ancestrales una cultura que soportada en las memorias tradicionales encontrara las raíces de sus creencias y valores para cimentar el florecimiento de una visión de emprendimiento, que sin romper las costumbres del pueblo Coconuco, fueran lo suficientemente competitivas para posicionar y defender la producción de los pueblos nativos frente a la dura lucha por la producción y la utilidad, bajo la concepción de la “Tierra como Espacio de Vida”, según el punto de vista indígena.
Así inició los ensayos de las empresas comunitarias de ganadería y de producción agrícola, las tiendas comunitarias, y las redes de cooperativas agropecuarias, en un constante ejercicio de hacer, fracasar, corregir y volver a empezar, con el afán de guardar el conocimiento acumulado a lo largo de estas experiencias.
De igual manera, el senador Avirama Avirama es autor del proyecto, hoy Ley de la Republica, “Colombia Mayor”, que da seguridad social a los viejos indígenas y campesinos sin protección; así como el proyecto sobre el Termalismo, que vinculará las aguas azufradas a los tratamientos de salud; adelanta también la propuesta sobre reglamentación de las aéreas marinas y costeras para sobre la protección de la soberanía, establecer la conservación ambiental.
No corresponde la decisión a afanes burocráticos o presupuestales, se debe interpretar como expresión de la práctica acumulada por un largo trasegar en la lucha indígena, por la consolidación del respeto por sus derechos y costumbres y sobre todo por la ubicación estratégica de las comunidades indígenas de frente a las expectativas de los acuerdos de Paz y al reto de participar en buenas condiciones en un Estado que se moderniza y que aun con las reservas a “los Tratados de Libre Comercio” -TLC-, la producción de los territorios indígenas debe ser competitiva, por la imposibilidad de hacer aislamiento en un mundo universalizado y globalizado.
Se darán las voces de quienes no han aceptado estos procesos, aun desde la modificación de la Alianza Social Indígena a la Alianza Social Independiente, para incluir la participación de sectores campesinos, populares, de trabajadores urbanos y rurales, como estrategia de crecimiento y de protección ante el interés de desaparecer los movimientos político-sociales por los bajos porcentajes de participación en las cifras electorales.
La problemática del Cauca, múltiple y compleja, con diversidad etnica, regiones desintegradas, territorios sin delimitar, modelos de producción desiguales, legislaciones difusas, tensiones por falta de confianza, débil infraestructura, requiere posiciones que permitan ser bisagras sociales para la superación de las diferencias, más allá de posiciones y de intereses cerrados que no permitirán de otra manera superar los obstáculos para comprometer todos los esfuerzos en propósitos de alta significancia en términos de calidad de vida, para indios, negros y blancos.
Cualquiera sea el rumbo que tome el país, OJALA EL DE LOS ACUERDOS PARA LA PAZ, las posiciones que permitan diálogos y entendimientos son actitudes nacidas de visiones civilizadas, a partir de las cuales todos en el marco de la Republica, con compromiso patriótico, podemos hacer Territorio, Región, País, Nación y Estado.



