LA CURIOSIDAD NO SE ACABARÁ



La curiosidad trata de dar respuesta a una pregunta. Y parecería que con la respuesta se clausura la curiosidad. Pero no. El ser humano es un curioso empedernido. Siempre tendrá otra pregunta lista a salir de su mente.
He adquirido ya hace unos seis meses otro de los libros de Alberto Manguel, autografiado por él en la Feria del Libro en Cali. Es gordo más que el primero que compré y devoré ya por tercera vez. Ha sido tan deslumbrante que lo he regalado y he debido comprarlo porque uno no sabe si alguien más viene tras él. Una Historia de la Lectura se titula.
Los nombres de los libros como que lo llaman a uno cuando se le presentan. Están ahí, sentados sobre el estante mirándolo a uno y le hacen una seña desde su lomo. Como que se agachan para que uno le mire la espalda de mujer. Y, claro, lo conquistan a uno. Mucho más éste con nombre tan sugestivo: Curiosidad. Una historia natural. Apenas leí el Prefacio, bajo la mirada que me espiaba de Dante coronado en la portada.
Qué desayuno en este domingo tan soberbio. Changua con huevo y pan de centeno, con cebolla y cilantro y libro. Como me gusta a mí. Qué páginas tan llenas de versos, de sentencias, de una caja de Pandora que se va abriendo y van saliendo en vuelo curiosidades que lo dejan a uno saboreando la leche y la mano de quien vistió la curiosidad de alas.
La curiosidad trae consigo más curiosidad. Quien lee a Manguel tiene la fortuna de no quedar satisfecho. Porque la curiosidad de leer qué más sigue – o de querer devolverse a mirar quién estaba dentro – hacía volver los ojos para ver si alguien estaba guiñando el ojo para hacer repetir el último párrafo. O estaba chuzando para seguir al siguiente para calmar la sed de salir de la curiosidad que embarga.
El ser humano nació con la curiosidad a flor de labios, de ojos, de piel y de ganas. La curiosidad matará al gato, pero no al afortunado que la contrae como una enfermedad incurable. ¿Usted, amigo, no ha tenido muchas veces una curiosidad? ¿Acaso alguien no le ha dicho, cuando lo nota, que parece una actitud malsana? Por favor, espero que no le haya hecho caso. Todos los autores, no sé si los sicólogos, dicen que la curiosidad es inherente a la condición humana y que una curiosidad es larga y se multiplica en otras.
El libro de Manguel tiene 542 páginas con letra bien apretadita. Fuera de los índices y los créditos. Mientras esto escribo estoy ansioso de retomar el hilo que empecé a devanar esta mañana de domingo. Me encontré con Virgilio, Dante y Beatriz, con Boccaccio, Aristóteles, Martin Buber, Bacon, Sutherland, Montaigne, Beckett, Dawkins, Darwin y Balzac. Como pueden darse cuenta, Manguel siempre viaja bien acompañado.
Y termino está página, porque ya estoy viendo el título del primer capítulo: ¿Qué es la curiosidad? que empieza con una cita del curioso Conan Doyle.
30-04-17 9:10 a.m.



