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Sábado, 10 de octubre de 2026
domingo 16 agosto, 2015 a las 11:59 am

LA CAPITAL DE UN PAÍS EN GUERRA

TRANCON
Armando Orozco Tovar
Armando Orozco Tovar

Toda la noche se escucharon corridos mexicanos. Se oían lejos pero estaban muy cerca de mi almohada, confundidos con las sirenas de las ambulancias, hacia los hospitales atestados los fines de semana, a causa de los conductores borrachos. Está probado, que no sirven los regaños, advertencias, proclamas, discursos laicos y clericales por televisión, prensa, medios electrónicos y radio. Porque, como dice un verso de uno de los poemas de Jorge Luis Borges, “La vida no perdona las más leves distracciones”. Permanentes tragedias que parecieran imaginadas por Sófocles:

“Felices aquellos cuya vida
no ha probado la desgracia.
Porque no hay calamidad que deje de abatirse
sobre la multitud de la raza de aquellos
a quienes los dioses sacuden la casa…”
(Coro en Edipo Rey)

Pero el trágico griego se quedó corto ante tal situación nacional, porque hasta el presidente pidió por fin una medida extrema, pero justa, ante tantos accidentes automovilísticos, expresando: “¡A los conductores borrachos hay que decomisarles el carro!” Una medida por fin cuerda entre tanto eufemismo al respecto, para que deje de morir tanta gente, más que en la guerra de 50 años. Si se impone esta medida convertiría a todos los vecinos de la cultura del licor, en “Ciudadanos de a pié. Por no entender, que Cultura, no es una exquisitez para minorías, sino la forma de expresarse y comportarse una comunidad.

TRANCON

Colombia parece un país mentalmente desquiciado, quizás por el mercurio lanzado a las aguas y aire por los extractores del oro. Y también como consecuencia de la guerra sin fin que se vive. La violencia ha producido cientos de miles de desplazados, convirtiendo en poco tiempo a las pequeñas ciudades en inmensas metrópolis desorganizadas, como ocurrió con Bogotá a partir del año 58, que de aldea se volvió una gran urbe, como a una niña, que al crecer de repente, no le cambian el traje. Sólo comprándole en 60 años nuevos zapatos, (el TransMilenio) que ya se le rompieron…

Por todas partes hay paros y huelgas, los cuales entre más se sofocan con el discurso gobiernista neoliberal, más aparecen. Es la locura generalizada de un país que aún no se acaba de construir como nación, y que como decía el poeta Luis Vidales, no es más que un campamento. Que sólo comenzará a ser país, cuando se enrumbe por otro modelo diferente económico, político y social.

patrimonio urbano Bogota

Bogotá, fundada un 6 de agosto de 1536, está situada a 2.640 metros sobre el nivel del mar, y según estadísticas, atrasadas posee 9 millones de habitantes, al cumplir la semana pasada años, que fueron celebrados entre innúmeros choques automovilísticos, caída de helicópteros y aviones de la FAC (no Farc), motos y autos ebrios (no de barcos ebrios).

Y de la grave contaminación de sus ríos y mares internos con todo tipo de productos industriales… Ah, y los crímenes de los dirigentes populares sin parar… Son algunas de las características de la capital cumpleañera de un país en guerra.

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