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domingo 30 agosto, 2015 a las 2:06 pm

LA CANCIÓN DE ALEJANDRO

Fidel Castro y Alejandro Gómez Roa - El hombre del acordeón
Armando Orozco Tovar
Armando Orozco Tovar

“Si las cosas de Fidel
son cosas de comunista,
que me apunten en la lista
que estoy de acuerdo con él…”
(¡Cuba Sí, Yanquis No! Canción de Alejandro Gómez Roa.)

Aquella noche Alejandro Gómez Roa, estaba ahí como si no hubiese muerto, pero tenía cara de no ser de este mundo. Tampoco se le asomaba por ninguna parte su acordeón, porque además no cabía dentro del pequeño féretro hecho para el tamaño de su cuerpo de “Capitán valiente”. Era un Instrumento musical, que de joven aprendió a tocar, acompañando sus canciones e himnos de la república española, traídas por los exilados republicanos, después de la caída de España en manos del fascismo.

Hace un año en su velorio nadie podía asegurar, que Alejandro se le hubiera fugado a la risa y a la alegría con que enfrentó las dificultades de su existencia. Quiso Alejandro, desde muy joven contribuir a la creación de un nuevo mundo de justicia, igualdad y paz, desde aquella vez que el Batallón Colombia, regresó al país de Corea, para masacrar en la carrera séptima de Bogotá, a los estudiantiles de su Universidad Nacional, durante las jornadas del 8 y 9 de junio del 54. Sobre el pavimento quedaron trece estudiantes de su facultad de medicina asesinados. Acontecimiento, que lo llevó a cambiar de rumbo en su vida.

Con sus sueños frustrados de futuro médico, sus ideas rebeldes se verían recompensadas por los acontecimientos triunfantes en Cuba, en el último año de aquella década sangrienta, en la que murieron en Colombia más de trescientos mil personas. Alejo, como le decían sus amigos, eligió la poesía, la canción, como instrumentos de lucha y defensa de la Revolución, que nacionalizaban empresas gringas. Con el primer grupo colombiano se fue a cantar su composición: ¡Cuba sí, yanquis no!

Al llegar al aeropuerto Rancho Boyeros hoy Martí, de La Habana, y cuando se abrió la puerta del avión, Alejandro la entonó con su acordeón, y multitudes de personas lo acompañaron hasta el hotel Habana Libre. Era el nacimiento de una nueva canción y de una nación cercada por el país más poderoso de la tierra.

Alejandro Gómez Roa: el hombre del acordeón, desde su regreso al país, se constituyó en un artista, destinado a hacer conocer las realizaciones revolucionarias cubanas, y el bloqueo económico, que comenzaba y dura hasta hoy.

La canción de Alejandro Gómez Roa - Fidel Castro
Fidel Castro y Alejandro Gómez Roa: «El hombre del acordeón».

En las plazas, parques, y calles del centro bogotano, todos los días las gentes seguían a Alejandro, repitiendo las estrofas de su canción:

“Venimos a defender la Revolución Cubana,
porque es hermana gemela
de la lucha colombiana”. (…)
“En Colombia las escuelas se transforman en cuarteles,
en Cuba ya se acabaron esos malos procederes”.

Que se hizo famosa en todo el mundo, desde aquel día en que Alejandro la entonó en el Estadio Latinoamericano de La Habana, ante cientos de personas y dirigentes como Fidel, el Ché, Raúl, Núñez Jiménez.

Muchos años después cuando se volvieron a ver, el comandante, le dijo:- “Tenías razón Alejandro seguimos en pie”. (…)

Al año de silenciado su acordeón.

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