BALADA DE LA NIÑA TRISTE


Te conozco niña hermosa
te conozco niña triste.
He mirado la tristeza
mas no tanto como tú.
Te vi venir en alborada
mil nubes te cargaban.
Sin padre
sin madre
únicamente con tu nombre
triste.
¡Qué tristeza recordar
esta inmensa historia triste!
Aprendiste del cielo
la sonrisa
del puente de piedra
la esperanza.
¡Qué tristeza recordar
esta inmensa historia triste!
Una noche musitabas
escondida tras la puerta:
«!Oh Dios
mírame
no te ofrezco
nada
sólo mis manos
vacías
mis bucles y ojos huérfanos
o la perla de mis dientes!
¡Quién sabe!
¿Será esto suficiente
para cantarle a la alegría?»
!Qué tristeza recordar
esta inmensa historia triste!
Una tarde
ante vitrina del
mercado
contemplaste una muñeca
llegó a ser tu fantasía.
¿Quién te la dio?
Nadie te la regaló
pero ella llegó a ser
el amor de tu alegría.
Y entonces aprendiste
a coser para los niños pobres
y formar una
alcancía
con la poca moneda del día.
¡Qué tristeza recordar
esta inmensa historia triste!
Y he aquí
un día
te veo correr por esa calle
apretabas bajo tus pequeños
brazos
la muñeca de la alegría.
!Qué tristeza recordar
esta inmensa historia triste!
¡Te amo
niña triste!
Balada de la niña hermosa
balada de la niña triste.
RVQ.



