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Lunes, 12 de octubre de 2026
jueves 16 octubre, 2014 a las 9:41 am

La batalla por la “Joya de la Corona” del Cauca

Radiografía del Cauca
Luis Alberto Barrera Moreno
Por: Luís Barrera 

[email protected]

El anuncio de varios secretarios del gabinete departamental de la administración orientada por Temístocles Ortega Narváez sigue ampliando el abanico de aspirantes a lo que se ha convertido como “La Joya de la Corona del Cauca” y que ha desencadenado una “aspiracionitis” para ese apetecido cargo en los comicios electorales de octubre de 2015.

En aras de suceder al gobernador del Cauca en su segundo mandato, se conoció que incluso algunos sectores vienen insistentemente pidiéndole al exsenador y ex gobernador caucano Jesús Ignacio García Valencia, que regrese a la arena política y acepte una postulación en tal sentido, ya que no se ha vislumbrado hasta hora un candidato “peso pesado” con experiencia y recorrido político y con cancha en temas como los que generaría el post conflicto ante un eventual acuerdo de paz con la insurgencia de la Farc, de gran influencia y presencia en el departamento.

El alcalde de Miranda, Walter Zúñiga Barona, ha descartado de plano una renuncia suya en tal sentido para ser candidato a la Gobernación y de igual manera se expresó el actual rector de la Universidad del Cauca, el politólogo y exdiputado Juan Diego Castrillón Orrego.

En las redes sociales y en el “observatorio chismológico” del parque Caldas y en otros mentideros en donde se dan cita dirigentes políticos y seguidores del exsenador y jefe natural del Partido de la U en el Cauca, Jorge Aurelio Iragorri Hormaza, no descartan que regrese a pretender darle un timonazo más audaz al Cauca dado su respeto y línea directa con el presidente Santos, aunque en las toldas del iragorrismo se ha comentado también la aspiración de la excongresista Gema López de Joaqui, quien viene de un fallido intento de llegar al Senado por esta tendencia del Partido de la U, cuya credencial exhibe por la región el representante a la Cámara Jhon Jairo Cárdenas Morán.

Por las toldas del liberalismo no hay pronunciamiento oficial en cuanto a Gobernación y se espera que tanto el senador Luís Fernando Velasco Cháves, como los representantes a la Cámara Carlos Julio Bonilla Soto y Crisanto Piso Mazabuel, se expresen oficialmente en bloque a nombre de la colectividad roja cuyo aporte y aval como fuerza política es uno de los más perseguidos por quienes quieren aspirar a orientar los destinos del departamento cuyo presupuesto para el 2015 supera los 700 mil millones de pesos sin contar las obras e inversiones del orden nacional por regalías y plan de desarrollo que llegan por el orden de 5 billones para el próximo cuatrenio.

De esta manera el sonajero para la Gobernación del Cauca sigue agitado de momento con nombres como Carlos Alberto Torres Luna, actual delegado departamental de la Registraduría Nacional en el Valle y exalcalde de Caloto, el actual diputado y ex contralor departamental Nelson Eduardo Paz Anaya, el ex secretario privado y general del Departamento Ferney Silva Idrobo, el ex jefe jurídico de la Gobernación del Cauca, abogado Jorge Grueso Zúñiga; el actual secretario de educación, el exalcalde de Corinto, Gilberto Muñoz Coronado; el laureado jefe de planeación departamental Daniel Luna Fals, el ingeniero Oscar Rodrigo Campo Hurtado, de Infraestructura y el empresario droguista y de comunicaciones Carlos Felipe Muñoz. En algunos círculos se habla incluso de nombres como el exgobernador Juan Carlos López Castrillón, actual director nacional del programa Colombia Mayor, el ex magistrado auxiliar de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, Germán Pabón Gómez, y el ex ministro de Estado Camilo González Posso.

De todas maneras se espera que a finales de octubre y a principios de enero las cosas estén bastantes decantadas y establecidas las reglas de juego con el pronunciamiento de la clase política y los sectores de opinión los candidatos entren entonces en “tierra derecha” en una desbocada carrera hacia quién será el nuevo anfitrión en el 2015 del salón de los espejos, lo que desde ya se vaticina será el producto de un ejercicio de fino ajedrez político.

Falta escuchar sobre el tema a voceros autorizados e influyentes del conservatismo, Centro Democrático, la vieja casa Mosquera Cháux, los actuales congresistas, diputados y concejales, indígenas, movimientos sociales y cívicos, negritudes y obviamente, el guiño que vendrá de la Casa de Nariño, muy al susurro por el actual ministro de agricultura y desarrollo rural, el caucano Aurelio Iragorri Valencia.

Todo indica que será una acalorada puja por la Gobernación del Cauca en donde volverán las alianzas y acuerdos, las triquiñuelas y componendas, porque ahora sí vale la pena ser gobernador del Cauca, sobre todo por la dimensión que tendrá esta región por los albores de postconflicto, las nuevas inversiones y el poder que políticamente se redimensiona, aunque lo cierto es que quien gane no la tendrá fácil en este departamento, pues no olvidemos que seguimos con altos niveles de desempleo, pobreza, desplazamiento, inseguridad, violencia, exclusión, y mezquindad política expresada en el llamado “caucanibalismo”.

En el Cauca, la clase política se olvida que a veces el buen gobernante es aquel que sustituye el apego al poder por la obsesión para resolver. Que gobernar es saber anticiparse a los problemas, y jamás y bajo ningún concepto negarlos, diluirlos o, lo que es más grave, crearlos armando grupitos efímeros. Gobernar no es ir esquivando los problemas heredados con sonrisita y el espejo retrovisor de «yo no he sido», sino con la entereza del «eso, yo lo voy a arreglar».

El Cauca de hoy necesita mayor liderazgo y grandeza con un gobernador que entienda el inmenso valor de una buena relación con otros líderes y sea capaz de despertar en ellos una admiración hacia su persona, no sólo hacia el cargo que ejerce, que sepa rodearse de gente tanto o más potente y sabia que él, porque entiende que su gran fuerza empieza por la de su propio equipo de colaboradores, pero sobre todo de un gobernador que sea un gran soñador que siempre está muy despierto.