LA BATALLA DEL SALARIO MÍNIMO 2017



Hablar del alza anual del salario mínimo para el trabajador colombiano es tabú. Y a nadie le parece raro. Siempre ha sido así. Nadie lo pone en balanza o discusión. Empezando por ese nombre tan despreciativo. Mínimo, misérrimo, indigno, cruel, miserable, son sinónimos.
Así como se acepta o se evita hablar de este gran tema como es la paga para sobrevivir, es de grande el problema. Se omite hablar, se teme alzar la voz para referirse a él. Se le tiene miedo a perder el puesto. O, simplemente, todavía está presente el látigo del amo en la Colonia contra el esclavo. Se teme el latigazo en la espalda y quedar por fuera sin que nadie se atreva a defenderlo.
Y, ¿quién es el amo? El Gobierno, empezando por el Ministro del ramo. Y también el patrón en cada empresa y los dirigentes de lo que se llama sindicalismo. El amo. Ya viene el amo. Que no lo sepa el amo. Que no se vaya a poner bravo. Frases que se decían y que todavía resuenan en las convenciones y reuniones en Palacio.
Y acaba de suceder en Argentina, allá, en el extremo de Suramérica, en donde comer carne de vaca es una dulce golosina. Que le sirvan a uno un bifé chorizo es el premio por ir a gozar de sus pampas, de su teatro, de sus calles anchas, de Corrientes y el Obelisco. Ah, allá Macri y su gobierno acaban de romper la tradición de no oír el clamor del pueblo hambriento.
Con una inflación considerable, con un peso barato y un pueblo sufrido, Macri ¡resolvió soltar las amarras del barco en Puerto Madero y subió el salario obrero -no el mínimo- en un 24% al llegar a diciembre 2017! Un trabajador en un supermercado, en una fábrica de dulces, en un frigorífico, en una oficina de abogados, en una hacienda de vacadas, ganará un salario interprofesional, vital y móvil que subirá en diciembre de $8.060 a 10.000 pesos, o sea, 1.806.000.oo pesos colombianos, 602.4 dólares.
Ejemplo y meta mínima para Colombia que tenía estándares económicos más altos del valor del peso con relación a ese País de verde pampa, cielo azul y vaquerías. Se nos ha adelantado Argentina, faro antiguo de tradiciones obreras y revolucionarias. Las mujeres en Córdoba y el pueblo todo contra Rosas y con Evita. Ahora repunta y se pone por delante de Colombia.
¿Cómo ripostará Colombia, empujada hoy por más de 10 sindicatos que hay ante los fracasos de las dos grandes fuerzas que había unos 20 años atrás? En dónde están los sucesores de Tulio Cuevas y José Raquel Mercado? ¿Allá se quedaron las ilusiones y combates que dieron estos luchadores? Los actuales van a manteles y a mesas con copas, flores y corbata a darse aire de jefes pero no les duele el overol y los sudores de quienes dicen ellos representar.
¿Subirá, como siempre, el salario supermínimo siquiera a un ridículo 8%? Queda aquel 24% muy lejos de las agallas de nuestros líderes.
28-06-17 9:30 a.m.
http://www.elespectador.com/economia/salario-minimo-en-argentina-aumentara-24-articulo-700379



