Desde este jueves 25 de diciembre de 2025 cambia oficialmente la jornada nocturna en Colombia. A partir de esa fecha, cualquier labor realizada entre las 7:00 p.m. y las 6:00 a.m. deberá pagarse con recargo nocturno, de acuerdo con lo establecido en la reforma laboral aprobada este año mediante la Ley 2466 de 2025.
Hasta el 24 de diciembre, el recargo nocturno solo se reconocía desde las 9:00 p.m. Con la nueva norma, los trabajadores que cumplen turnos en la franja de 7:00 p.m. a 9:00 p.m. empezarán a recibir dos horas adicionales de recargo, lo que incrementa el valor de su remuneración mensual cuando laboran en ese horario.
El Ministerio de Trabajo y los analistas laborales han explicado que la hora nocturna ordinaria tendrá ahora un recargo del 35 % sobre la hora normal. Para un trabajador que devenga el salario mínimo de 2025, ese ajuste implica que la hora nocturna pasa de pagarse aproximadamente en 6.189 pesos a cerca de 8.355 pesos.
Este cambio impacta con especial fuerza a sectores con operación continua: vigilancia privada, salud, comercio 24 horas, transporte, servicios logísticos, estaciones de servicio y actividades de entretenimiento, donde los turnos suelen extenderse bien entrada la noche. Para estos trabajadores, el nuevo horario nocturno supone más recargos reconocidos en la nómina y mayores obligaciones para los empleadores en el cálculo de salarios y prestaciones.
La reforma también trae ajustes en el pago de trabajo en domingos y festivos, así como en las horas extra nocturnas, cuyos porcentajes de recargo aumentarán de manera gradual entre 2025 y 2027. Autoridades laborales han advertido que los empleadores que no apliquen los nuevos recargos se exponen a sanciones administrativas y a eventuales procesos judiciales.
Con la entrada en vigor de estas disposiciones, sindicatos y organizaciones de trabajadores han insistido en la importancia de que los empleados conozcan con claridad sus horarios, los recargos que deben recibir y los mecanismos disponibles para reclamar en caso de incumplimiento. Para regiones como el Cauca y el Pacífico, donde una parte importante de la población se emplea en sectores de servicios, vigilancia y transporte, el cambio en la jornada nocturna se traducirá en un incremento directo del valor de las horas trabajadas después de las 7 de la noche.