Jambaló, 247 años de historia y progreso


Con la participación de aproximadamente 1000 personas, entre habitantes del municipio e invitados de instituciones del orden departamental, se conmemoró en el Centro de Integración Ciudadana el aniversario número 247 de la fundación del municipio de Jambaló.
El acto inició a las 3:00 p.m. con una eucaristía presidida por Carlos Andrés Carreño, cura párroco de la localidad. En seguida, cada uno de los invitados especiales entregó su saludo, entre ellos se encontraban: Gloria Guerrero (delegada de la Gobernación del Cauca), Temístocles Ortega Narváez (ex-gobernador del Cauca) y Cielo Ordóñez (Programa de Tierras y Desarrollo Rural de USAID).

Los asistentes pudieron observar en pantalla gigante un vídeo que resumía los momentos más significativos de la historia del municipio. Finalmente, la alcaldesa municipal entregó unos recordatorios a los ex-alcaldes y demás invitados. El acto se cerró con un brindis y la exposición de fuegos artificiales.

Jambaló, 247 años de historia y progreso
Jambaló es municipio y, al mismo tiempo, un resguardo indígena de Colombia. Está ubicado al nororiente del departamento del Cauca, a 80 kilómetros de la ciudad de Popayán. Limita por el norte con los municipios de Caloto y Toribío, por el oriente con el municipio de Páez, por el sur con el municipio de Silvia y por el occidente con los municipios de Caldono y Santander de Quilichao.
El territorio está dividido en 35 veredas y 4 barrios en el área urbana, las cuales a su vez se encuentran agrupadas en tres zonas: Alta, Media y Baja.
Zona alta
Está conformada por el área urbana (que comprende los barrios Santa Rosa, Las Dalias, El Centro y Olaya Herrera) y las veredas de Altamira – Bateas, Campo Alegre, Ipicueto, La Laguna, Loma Gorda, Loma Larga, Loma Pueblito, La Odisea, Monterredondo, Nueva Jerusalén, Paletón, Pitalito, San Antonio, Zolapa y Zumbico.
Zona media
La conforman las veredas: Barondillo, Nueva Colonia, Chimicueto, El Epiro, El Maco, Ullucos – Picacho, El Tablón, Guayope, La Marqueza – Buenavista, La Mina y El Trapiche.
Zona baja
Está conformada por las veredas: El Carrizal, La Esperanza, Loma Gruesa, La Palma, El Porvenir, Loma Redonda, Valles Hondos, Vitoyó y El Voladero.
Jambaló está constituido por gran vegetación, naturaleza y reservas naturales, páramos, bosques, lagunas, sitios sagrados como zonas de recarga de fuentes hídricas que alimentan el río principal que desemboca al afluente de El Palo y Cauca. Su fauna y flora constituyen gran variedad de especies forestales, alimenticias y ornamentales también de animales silvestres.
Su economía está basada en la agricultura, cultivos de pan coger como el café, fríjol, fique, fresa, papa, caña panelera y maíz en lo pecuario la ganadería de doble propósito y en especie menores como aves de corral, ovinos, porcinos y caprinos.
Éste paraíso terrenal llamado Jambaló tiene costumbres milenarias conformadas en rituales que la autoridad tradicional NEJ WESX realiza primeramente con la “Apagada de Fogón” en el mes de marzo, posteriormente en junio se lleva a cabo la ceremonia del Sagrado Solsticio, en septiembre el de las Semillas, en noviembre el homenaje a los Mayores que no están muertos, que sólo descansan, es la concepción del significado de la muerte para el pueblo Nasa, y en el mes de diciembre la práctica de la ceremonia del Maíz, ritual al rey de todas las frutas que produce la madre tierra.
En este extraordinario territorio, la mayoría de sus habitantes son de las etnias Nasa y Misak, cuyas lenguas son el Nasa Yuwe y Namtrik. Como resguardo indígena fue creado en 1702 cuando el cacique Juan Tama de la Estrella alinderó la región, es decir, estableció sus límites geográficos, luego de recibir el título de manos del Virrey de Quito. Y tan sólo en la fecha clásica 23 de agosto del año 1770 son organizados el poblado y la parroquia de Jambaló por Agustín Girón y Antonio Dagua.
En 1821, el libertador Simón Bolívar pasa por Pitayó, Jambaló y Zumbico cuando se dirige a lo que hoy es el departamento del Valle del Cauca, en el año 1852 comienza la explotación de la quina en Jambaló y Pitayó hasta 1890, año en que se agota completamente esta planta medicinal. El 12 de julio de 1904, bajo la ordenanza número 38 de la Gobernación del Cauca fue erigido municipio.
Una fecha más reciente y también importante para el municipio es la del año 1987 cuando nace el Proyecto Global (Plan de Vida del Resguardo), espacio en el que por medio de asambleas comunitarias los habitantes toman decisiones sociales, políticas y culturales del territorio. En 1990 se elige el primer alcalde por voto popular, el señor Hugo Aurelio Dagua.
Hoy la Administración Municipal dirigida por Flor Ilva Tróchez Ramos, la primera alcaldesa indígena tiene trascendentales propuestas para fortalecer las organizaciones sociales que han sido ejemplo de resiliencia y que en el presente se levantan con muchos sueños y esperanzas para el futuro.
Ahora Jambaló despierta en medio del silencio de los fusiles, del trinar de los pájaros y del liderazgo de una mujer que adelanta un plan de reparación colectiva en el marco de la implementación de los Acuerdos de Paz sobre objetivos comunes que permitirán dar pasos hacia el desarrollo social, económico y cultural, adaptándose a una nueva arquitectura institucional para la presentación de proyectos a través del Contrato Paz, del Plan de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), y como municipio priorizado como Zona Afectada por el Conflicto Armado (ZOMAC), del Sistema General de Regalías y del Plan Ambiental Agropecuario Municipal para el Postconflicto, una política pública que se formuló a 30 años, buscando afrontar el cambio climático a través de programas fuertes de reforestación y manejo responsable de los recursos naturales, del fortalecimiento de la producción agrícola y pecuaria en el municipio (con un enfoque étnico) como camino hacia la autonomía alimentaria y permitiendo que la población del sector rural acceda a ingresos económicos por medio de proyectos productivos con el fin de mejorar su calidad de vida.
Por eso hoy le decimos a nuestro pueblo amado; hasta cuando se apague el sol, feliz cumpleaños Jambaló…
¡Tejiendo entre todas y todos el buen vivir comunitario!



