Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Viernes:
Popayán 7 y 8
Cali 7 y 8
Viernes, 2 de octubre de 2026

Intencional retroceso

Intencional retroceso
Intencional retroceso
Imagen generada mediante IA asistida por ChatGPT.

Sebastián Silva-Iragorri

No es fácil creerlo, pero la ideología impositiva ha ido creando una serie de circunstancias graves en muchos sectores del país.

El triunfo del actual gobierno en las urnas no fue de grandes mayorías que pudieran significar un mandato contundente de estremecer lo existente y en su reemplazo colocar políticas desafiantes con 180 grados de variación.

La mitad de la población colombiana votó por otra opción en las urnas y esto demuestra que una inmensa parte del pueblo pensaba distinto al programa presentado por quienes triunfaron por un margen relativo.

Cuando se dan estas circunstancias el mandatario elegido no recibe la orden de arrasar, sino al contrario, de acordar, de unir y de avanzar con el realismo de unos resultados que implican consensos, acuerdos, convenios, equilibrios y ajustes.

Ha sido todo lo contrario, en lugar de unir, de apaciguar, de buscar encuentros de propuestas, la orientación y ejecución ha ido dirigida hacia la confrontación, el agravio, la tergiversación histórica y el insulto.

Con esto han logrado la división, la polarización, la controversia agitada y excitada. Con esto han logrado mantener un 30% de la comunidad fiel a sus propósitos, lo cual nos permite deducir que hay un 70% de colombianos que no están de acuerdo con esas posturas.

Con estos niveles no se puede imponer por la parte minoritaria, una sectaria política ideológica que vaya destruyendo instituciones y sistemas en construcción a lo largo de muchos años de continuidad y esfuerzo.

Además, el gobierno perdió las elecciones regionales en 2023, cuando los alcaldes de las principales ciudades del país fueron elegidos con programas radicalmente distintos al programa del gobierno que quiere imponer sus políticas por encima de la realidad de las cifras.

Tampoco tiene el gobierno mayorías parlamentarias y no puede pasarse por encima de ellas para imponer ideologías minoritarias.

Incluso, ya lo hemos dicho, en las elecciones de la juventud el partido de gobierno quedó en los últimos lugares.

Esta lectura de la realidad electoral con sus cifras debería hacerla el gobierno y cambiar la actitud pendenciera de afectar las voces mayoritarias discordantes tratando de implantar sin mayorías una política extrema en los sistemas más importantes de la Nación.

Los sistemas de salud, de educación (donde ya se ven brotes de adoctrinamiento buscando eliminar la presencia religiosa en los colegios públicos), de energía, de hidrocarburos, pasaportes y otros no pueden ser arrasados por sistemas ya probados y fracasados que en lugar de avanzar nos están llevando a retrocesos intencionales que el país deberá derrotar en las urnas.

Hablando de uno de estos sistemas, es lamentable y penoso lo que está pasando con la salud en todos los sectores, incluido el magisterio. Los resultados de imposiciones arrogantes se están viendo ya, filas enormes de ciudadanos para recibir la negativa de los medicamentos; convenios terminados sin prórrogas que están colocando en peligro atenciones urgentes; escasez de profesionales en determinadas especialidades y bancarrotas e intervenciones desastrosas en las entidades prestadoras de salud.

Nadie va a discutir que se necesitaban reformas, ajustes y adecuaciones como ocurre con todos los sistemas del mundo. Aquí existía un régimen mixto, o sea privado y público, que logró grandes avances en el campo de la salud y en la cobertura y esto está siendo desmantelado para regresar a un sistema exclusivamente estatal que ya había fracasado y que obligó a incorporar el sistema mixto que estaba dando resultados.

No podemos por obsesiones ideológicas seguir imponiendo caprichos como acaba de ocurrir con la joven Juliana Guerrero a quien han querido nombrar como sea en altos cargos del gobierno sin reunir los requisitos como acaba de dictaminarlo la Fundación Universitaria San José.

Con razón en estos días Juan Lozano en su noticiero matinal al referirse a lo que ocurre con la salud expresó, que era “Un brutal retroceso”.

Debemos entonces que tomar conciencia y aprestarnos en las elecciones de Congreso y Presidencia en 2026 a dar un inmenso y fuerte cambio de dirección, expresándolo en votos, para el bien de Colombia.


Otras publicaciones de Sebastián Silva-Iragorri en Proclama del Pacífico:

Sebastián Silva-Iragorri

Articulos relacionados

jueves 1 octubre, 2026 a las 7:12 pm

Operativos, más ONU y CHINA

lunes 21 septiembre, 2026 a las 5:40 pm

Un diálogo muy diferente

jueves 17 septiembre, 2026 a las 5:40 pm

Siguen los milagros