
Nuevamente las comunidades de varios municipios del norte del Cauca, se lamentan y protestan por la creciente inseguridad que padecen los ciudadanos al transitar por algunas vías de esta región, donde son permanentes los atracos a quienes se desplazan en vehículos de todo tipo y especialmente los robos de motocicletas.
Comenta, por ejemplo, un ciudadano de Puerto Tejada: “La vía que conduce a los municipios del Valle, Candelaria y Palmira, se ha convertido en un espacio propicio para los delincuentes; los habitantes de la región están muy preocupados que ya en varias oportunidades han sido víctimas de atracos y agresiones por parte de los delincuentes, que arrojan piedras, ladrillos y atraviesan guaduas y tablas para obligar a motociclistas, a las busetas intermunicipales y carros particulares frenar para cumplir su objetivo, intimidar y robar a las personas que se movilizan por esa importante vía que conecta a Puerto Tejada con algunos territorios vallunos… La comunidad hace llamado a las autoridades competentes principalmente al alcalde municipal Tobías Balanta Murillo para que implemente acciones que permitan combatir la inseguridad en las afueras del territorio portejadeño”.
En otro clamor cívico dado a conocer a Proclama del Cauca, se lee lo siguiente: “Ayer en las horas de la noche me robaron la moto por Mondomo, El Pital, es una FZ – S de color negro azul… por favor difundir la información, hay recompensa; la placa es ZTL90D”. A Pablo Andrés Valencia Fernández sólo le quedó la foto:

Y la inseguridad, como se dijo al principio de esta nota, es creciente, lo cual, claramente, daña la “imagen” de la institución policial encargada de prevenir y combatir el crimen, pero ante las innegables realidades, las comunidades exigen decisiones contundentes, efectivas y eficaces, que devuelvan la seguridad pública en estas regiones nortecaucanas.