La Corte Suprema de Justicia impuso la condena en contra de la Iglesia Católica colombiana por actos de pederastia realizados por sacerdotes en el país y la declaró patrimonialmente responsable por el abuso sexual de sacerdote a dos menores de edad.
En un fallo sin precedentes, la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia declaró a la Iglesia Católica colombiana patrimonialmente responsable por el abuso sexual de un sacerdote a dos menores de edad, quienes eran desplazados por la violencia y que estaban a su cuidado.
La Corte ratificó una condena que en 2011 el Tribunal Superior de Ibagué impuso a la Diócesis de Líbano-Honda, a pagar 430 millones de pesos por el abuso sexual cometido por el sacerdote Luis Enrique Duque Valencia, quien fue condenado en 2009 a 18 años de prisión.
Por estos hechos, la familia de los dos menores de edad, que dejaba a los niños al cuidado del sacerdote mientras rebuscaba trabajo, decidió interponer demanda civil contra la Iglesia Católica.
Tras la condena del Tribunal, la Iglesia interpuso recurso de casación ante la Corte al estimar que no tenía que responder por las actuaciones de sus integrantes. No obstante, con la determinación de la Corte, a la Iglesia le tocará pagar el monto, actualizado a los montos de 2015, lo que serían aproximadamente unos 800 millones de pesos.
