EL HUMOR: ARMA INFALIBLE


CREPITACIONES 2017 / LIC. JAVIER ENRIQUE DORADO MEDINA
A raíz del reciente incidente “verbal escrito” como se decía antes o twitter (trino) mediático, de acuerdo con la terminología de ahora, entre el contumaz e hiriente expresidente Álvaro Uribe (también llamado “Furibe”) y el famoso y divertido periodista de la revista “Semana”, Daniel Samper Ospina, en el cual, el primero, sin ningún pudor, decoro o decencia y sin medir sus 140 caracteres escritos, le escribió diciendo que era un “violador de niños”, en el país del Sagrado Corazón de Jesús, donde todo lo raro sucede o puede suceder, se ha suscitado una interesante polémica que ha conducido, en primer lugar, a la crítica mordaz y condena personal contra esa calumnia demasiado ominosa y plena de oprobio en contra del periodista, que se ha convertido en un clamor general de repudio en contra de esa acción malintencionada y en una PROCLAMA generalizada de unión y apoyo al mismo de parte de la mayoría de colegas y medios de comunicación, y en segundo lugar, ha rescatado, para bien del país, la importancia y el valor del HUMOR, en la vida cotidiana de los colombianos, como arma en contra de los personajes siniestros, que tanto le hacen al país.

Observando bien el panorama, oteándolo, diría algún purista del español, como el famoso “Cleóbulo”, a Uribe le salió el tiro por la culata porque si él pensaba convertirse en un héroe patriótico nacional, al estilo de Napoleón, escribiendo semejante canallada y desprestigiando a Samper Ospina, lo que hizo fue lo contrario, unir a la mayoría de los colombianos en su contra, aglutinar a los periodistas en una sola voz de protesta y lo más importante, en mi concepto, rescatar la función e importancia del humor en la vida nacional, junto a sus cultores, empezando desde el mismo Samper Ospina, demostrándose que los personajes de corazón agrio, ruin, malevo, pesimista y rabioso, estilo Uribe, le tienen miedo y físico terror a aquellos humoristas que nos hacen reír de forma sana y diferente.
Es bueno compartir con ustedes, para los efectos de esta columna opinión, el significado de las palabras humor o humorismo, el cual según la famosa Wikepedia “es el modo de presentar, enjuiciar, o comentar la realidad, resaltando el lado cómico, risueño o RIDÍCULO de las cosas”. En Colombia, afortunadamente, el humorismo ha sido campo fecundo para su difusión, porque nuestra realidad nacional y más que todo “la cosa política” como decía Arturo Abella, el famoso periodista, escritor e historiador colombiano, se presta para ello. Recordemos a guisa de ejemplos: a Lucas Caballero Calderón, el famoso “KLIM”, a Ricardo Rendón, connotado caricaturista, a Osuna, Vladdo, Matador, también caricaturistas, y cómo no citar al decano del humor, Jaime Garzón, asesinado por los paramilitares por su humor incisivo y valiente.
A propósito de Ricardo Rendón, comparto una anécdota sobre su famosa caricatura: “Prometeo encadenado”, que muestra a unos chulos de bonete picoteando a una Colombia agónica y sangrante. Un inspector le pregunta: ¿Está usted calumniando a la iglesia, con esa caricatura, señor Rendón? No, respondió él. Son unos chulos comiendo un muerto. Una escena muy común en el campo colombiano. ¿Y por qué le puso bonete a los chulos? Rendón le respondió: ¡ES QUE SE VEN TAN BONITOS!
Concluyamos con Mark Twain: “la raza humana tiene un arma verdaderamente eficaz: la risa”.



