HUIDOBRO EN LA BIBLIOTECA LA MARÍA


HUIDOBRO EN LA BIBLIOTECA LA MARÍA

Un poema es una cosa que será.
Un poema es una cosa que nunca es, pero que debiera ser.
Un poema es una cosa que nunca ha sido, que nunca podrá ser.
Huye del sublime externo, si no quieres morir aplastado por el viento.*1
Frag. Poema Altazor. V. Huidobro.
Vicente Huidobro, habló y pontificó en su época. De lenguaje áspero y con su genio a flor de labios fue agotando su lenguaje citadino ponerlo en el yunque y martillar a diestra y siniestra. Al fin y al cabo miraba al mundo con ojos de automóvil sentimental y andaba con la noche por sombrero. Era un azor que volaba más aún que un sirirí, tras las nubes cerquita a la Luna.
Anoche el poeta alegre Milton Fabián Solano lo invitó a conversar con varios colegas en la sede de muchos libros y amistades. Abrió sus alas y voló sobre Cali por dos horas largas. Nos contó de su carácter, de los pocos poetas que existen y nos sopló al oído lo que pensaba de Neruda y del famoso Niño gitano. A ellos solo los leerían las tontas mujeres americanas.
Entonces se inventó otra forma de escribir poesía con lengua de estopa y levantando ampollas y nubes. Y también nos mostró que había más debajo de su burla. «Creé la lengua de la boca que los hombres desviaron de su rol, haciéndola aprender a hablar… a ella, ella, la bella nadadora, desviada para siempre de su rol acuático y puramente acariciador.»* 2
Huidobro es azor que persigue en las alturas, nube esquiva que mira sobre el precipicio, vuelo tendido y altivo. Creador del creacionismo. Parece un contrasentido y, sin embargo, su poesía subió como el alcor y desde allí lanzó su verbo de novedad y fuego. «Era hermosa como un cielo bajo una paloma Tenía una boca de acero Y una bandera mortal dibujada entre los labios Reía como el mar que siente carbones en su vientre».*2 Su poesía no es un laberinto. Tiene color distinto y merecía detener la respiración un instante para sentir el rastro y el contorno. Pero no es dulzarrona ni juguetona. Es metáfora límpida, cuidada.
Huidobro decidió qué hacer con su poesía. Encontró un nuevo melos e inventó el hilo que tejiera su entramado de palabras. No creó un idioma. Inventó su pentagrama y entre las líneas escribió sus cantos. Ando en viaje dando un poco de mi vida A ciertos árboles y a ciertas piedras Que me han esperado muchos años Se cansaron de esperarme y se sentaron*3… La noche iba subiendo y los oídos estaban temblando. Huidobro estaba sobre la Luna oyéndonos por uno de sus cuernos.
La poesía de Huidobro sabe a tierra, a amor humano, a canto triste o a himno marcial. Cada canto está impregnado de tierra, alma, lamento. Va surcando el azur, el mar, el arco iris mojado o batiendo chales de viento.
12-04-18 10:33
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*1 Altazor Canto 1
*2 Altazor. Prefacio
*3 Ella
*4 La poesía es un atentado celeste
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Otras publicaciones de este autor: http://www.proclamadelpacifico.com/tema/noticias-proclama-del-cauca/opinion/leopoldo-de-quevedo-y-monroy/



