Hijas de los Orishas


Hijas de los Orishas

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Había una vez en un país muy hermoso, con dos mares, tres cordilleras, repleto de ríos, manglares, bosques, llanuras, selvas y pájaros, habitado por indígenas, afroamericanos y mestizos, donde nacieron entre rumores de cantaoras, dos niñas negras llamadas Linda y Francia.
Linda nació en Candelaria, Valle. Francia en Yolombó, Cauca. Mientras Linda jugaba a patear ollas, zapatos y lo que se le atravesara a su pie pequeño, Francia laboraba desde adolescente, en minería de oro artesanal.
Linda y Francia de cuna humilde, mostraron esmero desde pequeñas. Como no tenían madrastra malvada, a medida que crecían, sus madres apoyaron sus anhelos intuyendo la protección de los Orishas.
En el país de Linda y Francia, no obstante, ocurría algo extraño:
A Linda nadie la criticaba, a Francia muchos la criticaban
A Linda todos alababan sus premios de acá y de afuera, a Francia muchos negaban sus logros y ocultaban sus reconocimientos
A Linda le conversaban con afecto, a Francia algunas madrastras malvadas le inventaban falsedades que le costaban lágrimas.
Que a Linda la adoraran como futbolista, y a Francia muchos la detestaran como vicepresidenta de Colombia, es espejo de ese hermoso país que quizá es así, porque diariamente está azotado por la muerte.
Linda y Francia escapan con el viento. Míralas no más: De dónde salieron, y con esfuerzo y tozudez ¡ya dónde van! Coherentes con su raza, con “los y las nadies”, como Eduardo Galeano define al pueblo desheredado.
Francia: jamás se te escuchan palabrotas ni siquiera hacia las madrastras malvadas, no usas lenguaje vulgar que algunos ven chistoso o valiente. Lo dijo George Orwell: “El lenguaje corrompe el pensamiento”. Lo tuyo son los argumentos.
Con expresión sencilla, profunda, alegre, Francia, combinas tus pintas de diseños elegantes, coloridos, propios de ti, de nuestro trópico, símbolo del poder que te dan los Orishas. Cuando de amarillo vestida, te vio una chica payanesa, comentó: “Es un rayo de sol”.
Linda a su vez, es rayo de estrellas con su uniforme tricolor que ahora es rayo de luna en el Real Madrid. Tímida, fresca, talentosa con el balón en tus pies, jamás te entregas al equipo contrincante.
Linda y Francia a quienes hoy se une otra hija de los Orishas: Aurora Vergara, como ministra de educación, juntas recuerdan mitos como la tela de Penélope, o el tapiz mágico de Sherezade… Inspiran en encuentros de mujeres, charlando como hacían las abuelas, aquellas que hilan palabras, tejen alegrías, bordan tradiciones, zurcen problemas, tiñen de colores el aburrimiento…así lo expresa la investigadora Irene Vallejo.
Pensar, tejer y charlar nos otorga la magia de la voz propia, con poderosa presencia femenina, presencia de Linda, Francia y Aurora, que inspiran persistir y ser felices para siempre.



