“Hay mucha corrupción en la contratación de obras”


“Hay mucha corrupción en la contratación de obras”.
Entrevista a Hollman Samboní Adrada, presidente de la Asociación Caucana de Ingenieros.
Por: Felipe Solarte Nates y María Fernanda Daza.
A finales de febrero reemplazó al varias veces presidente Jorge Campo Perdomo. Nacido en el municipio de Argelia. Al igual que su antecesor, egresado de la facultad de ingeniería civil de la Universidad del Cauca, es el primer ingeniero no nacido en Popayán que ocupa la Presidencia de la Asociación de Ingenieros del Cauca – AIC.
Hollman Samboní Adrada, considera que debido a la politiquería y corrupción en la contratación pública y elaboración de “pliegos sastre” para licitaciones diseñadas a la medida del seleccionado previamente por las autoridades de la Nación, de los Departamentos y Municipios, es que hay tanto elefante blanco, pues para justificar la adjudicación bajan los costos artificialmente y esto, más las coimas que deben repartir, los deja sin presupuesto suficiente para terminar las obras. A esto se suman las extorsiones que ejercen los diversos grupos armados que se disputan los territorios y queman maquinaria y amenazan al personal.
Considera que en el departamento y los municipios no hay planificación en las obras y especialmente en las carreteras, sobre todo en las secundarias ejecutadas con recursos de regalías, pues muchas se emprenden no por su real impacto regional sino por capricho localista de los gobernantes que por presiones regionales, de sus jefes o decisiones personales, aspiran a dejar un legado para sus patrias chicas. Eso explica que por muchos años hayan estado abandonadas las dos vías alternas: por la Depresión- La Sierra y por El Tambo, que permitieron que la incomunicación con el sur del Cauca, Nariño y el Ecuador no fuera total, al presentarse la actual emergencia en Rosas.

Considera la construcción de la vía alterna de poco más de 2kms, como sobredimensionada en su costo y reales beneficios, pues dada la inestabilidad geológica del área ubicada sobre la falla del Romeral, ante los crudos inviernos, en unos meses o en pocos años se pueden repetir tragedias similares en otros puntos cercanos y en las cabeceras de los municipios de Rosas y La Sierra, donde son frecuentes los hundimientos de la vía y derrumbes, incluso muy cerca de los cascos urbanos expuestos a tragedias como la que hace dos años cobró la vida de 33 personas en Portachuelo, a un kilómetro de la población de Rosas.
Recomienda que mientras se inicie la construcción de la variante Timbío-El Estanquillo, de 62.5 Kms que permitirá superar la falla del Romeral y que con los estudios existentes, en junio podría ser licitada en una calzada en doble sentido, hay que hacer mantenimiento permanente y rectificar las vías alternas y otros ramales por Paispamba y El Tambo, que facilitarán afrontar futuras emergencias y las multimillonarias pérdidas que sufrieron especialmente en el departamento de Nariño, donde hay gran producción lechera y agropecuaria, con diversos cultivos de papa, legumbres y hortalizas que abastecen el mercado regional y nacional.
La doble calzada Pasto-Popayán, prometida por el presidente Petro, se demorará muchos años, pero por lo pronto hay que iniciar con la urgente construcción de la variante Timbío-El Estanquillo, a una calzada bien afirmada y pavimentada y, en doble sentido.
No está de acuerdo, al igual que sus colegas de otras de asociaciones de ingenieros del país, en contratar con las juntas de acción comunal y comunidades campesinas y étnicas, la ejecución y mantenimiento de carreteras terciarias, siempre y cuando no cuenten con interventoría y asesoría profesional.
Espera qué, con recursos asignados por la Nación, continúen con éxito la construcción de las carreteras al Huila: por Coconuco-Paletará-Isnos y por Totoró-Inzá-Belalcázar-La Plata. También, el anillo vial del Macizo, y que avancen con el ritmo que empezaron, en la construcción de la doble calzada Quilichao-Popayán, que, con presión de la AIC, gremios empresariales y el gobierno departamental, al fin fue iniciada con 6 años de retraso.
Considera que la nación y el departamento deben legalizar la vía al Pacífico, qué, con recursos de las comunidades campesinas y cocaleras, bordeando los márgenes de los ríos Micay y Huisitó, siguiendo y ampliando el “camino real”, sin diseños topográficos, estudios de suelos y de impacto ambiental, han construido durante años, faltándoles cerca de 20 KMS para llegar a la cabecera municipal de López del Micay, desde donde en lancha saldrían a Guapi y Timbiquí. En la actualidad, desde López a la vereda de Honduras hay navegación y, al desembarcar, pueden tomar una camioneta que por $140.000 en cabina y $120.000 en el platón, los transporta al Tambo y Popayán sin necesidad de dar la vuelta por Argelia-El Bordo y el sitio del derrumbe.




One comment
Julianh Erasodegesus
lunes 8 mayo, 2023 a las 7:57 pm at 7:57 pm
Excelente estampa amigo SolArte
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