Golpe al corazón de Piendamó conmueve al Cauca

Golpe al corazón de Piendamó conmueve al Cauca. El municipio de Piendamó fue escenario de una explosión que interrumpió abruptamente la cotidianidad de sus habitantes. A las 2:20 de la tarde del 26 de marzo, una motocicleta cargada con explosivos fue activada en el sector comercial conocido como Las Panaderías, a escasos metros de la Estación de Policía. La detonación desató el caos entre comerciantes y transeúntes, quienes huyeron buscando resguardo mientras las llamas y la destrucción se extendían por el área.
La explosión estuvo acompañada de disparos contra las instalaciones policiales. La onda expansiva afectó viviendas, vehículos y múltiples negocios, dejando un saldo de 73 personas lesionadas. Veinte de ellas sufrieron heridas de consideración; trece debieron ser trasladadas a hospitales de Popayán por la complejidad de sus lesiones. Entre los heridos figura un integrante del Grupo de Operaciones Especiales de la Policía. Otras 53 personas fueron valoradas por aturdimiento y lesiones leves.

Ante los hechos, el gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, se trasladó a Piendamó para recorrer las calles afectadas y escuchar a la comunidad. Durante su visita, el mandatario expresó que lo sucedido constituye un ataque directo a la estabilidad del departamento y reafirmó que no se abandonará el acompañamiento institucional en el territorio.

El alcalde del municipio, John Freiman Urbano Urrutia, también hizo presencia en la zona para brindar respaldo a los comerciantes y habitantes impactados. Señaló que la administración municipal mantendrá sus esfuerzos en la reconstrucción de las áreas afectadas y en la protección integral de la ciudadanía.

Como respuesta inicial, se intensificaron los operativos de seguridad y se anunció una recompensa por información que permita identificar y capturar a los responsables del ataque. Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer las circunstancias y motivaciones detrás del hecho.

El atentado en Piendamó se suma a una serie de acciones violentas que, durante la misma jornada, se registraron en municipios como Toribío, Caldono, Corinto, Cajibío y Santander de Quilichao. Estas acciones refuerzan las alertas sobre la actividad de estructuras armadas ilegales en la región, las cuales continúan ejerciendo presión sobre comunidades rurales y urbanas del Cauca.
A pesar del dolor y el temor, la respuesta de la comunidad ha sido mantenerse en pie. Autoridades civiles y población insisten en la necesidad de defender la vida y la dignidad, sin retroceder ante la violencia. El mensaje que se repite en cada rincón del municipio es claro: el Cauca no se detiene.



