El Gobierno Nacional expidió ayer una declaración en la cual rechaza tajantemente el comunicado del Secretariado de las FARC sobre la muerte del mayor Germán Méndez Pabón y del patrullero Edilmer Muñoz Ortiz de la Policía Nacional, y condena nuevamente ese delito.
Al respecto, dijo el presidente Juan Manuel Santos que el mayor y el patrullero “fueron asesinados de la manera más cobarde e inhumana, en estado de indefensión. No existe justificación alguna de un crimen de esa naturaleza, que es un crimen de guerra y una grave violación de los derechos humanos”.
Igualmente, sostiene el comunicado oficial que “el hecho de que en La Habana se adelanten conversaciones de paz de ninguna manera libera a las FARC de sus responsabilidades frente al Derecho Internacional Humanitario y al derecho internacional de los derechos humanos. Tendrán que responder por todos los crímenes de guerra y de lesa humanidad que hayan cometido y que sigan cometiendo”.
Aclara que “mientras no se llegue a la firma de un acuerdo final y perdure el conflicto, el Gobierno Nacional seguirá cumpliendo con su obligación constitucional de proteger a todos los colombianos, persiguiendo a las FARC en todo el territorio nacional”. Y exigió que “si verdaderamente nos aproximamos al fin del conflicto, es hora de que las FARC no sólo lamenten los crímenes cometidos, sino asuman su responsabilidad y les respondan a sus víctimas”.
