El contralor general del Cauca, Dumer Cifuentes Piamba, emitió Función de Advertencia al Municipio de Miranda para que se adelanten con la mayor celeridad, las gestiones tendientes a dar cumplimiento al objeto pactado en los contratos celebrados en las Vigencias 2010 y 2011 que aún no han sido recibidos a satisfacción para así evitar el detrimento patrimonial que se daría de no lograrlo.
Y es que en la auditoría gubernamental realizada por el ente de control a las vigencias 2010 y 2011, se concluyó que no existe una correcta planeación en la contratación. Esta situación se evidenció en el incumplimiento de los términos programados en los contratos suscritos; en el diagnóstico de las necesidades de los requisitos previos de cada proyecto; en la falta de un pronunciamiento correcto y contundente por parte de la supervisión ante los sucesos presentados en su ejecución y en la ausencia de la posterior liquidación de la contratación, entre otros aspectos, lo que genera un alto riesgo de responsabilidad fiscal presente y futura.
Según el contralor, el Municipio debe establecer compromisos frente al recibo a satisfacción de las obras y la correcta ejecución y posterior liquidación de los contratos, atendiendo las necesidades de las obras por parte de la comunidad como indicador del beneficio social a la misma, la de los contratistas frente a la ejecución de los recursos públicos y del mismo Municipio frente al manejo del erario.
La Función de Advertencia señala que “se hizo evidente la presunta violación de los principios de planeación, economía y en algunos casos de transparencia, en atención a que la entidad incumple con el control estricto de revisión y seguimiento de los requisitos en la etapa precontractual”.
Esta situación se complica si se tiene en cuenta que la falta de planeación no solo tiene incidencia en la etapa precontractual, sino en la etapa de ejecución debido a la carencia de compromiso de los contratistas, donde por omisión de todos los requisitos previos a la selección contractual y de valorar de manera coherente el riesgo, ha generado grandes consecuencias que repercuten en aspectos como la adición de cantidades de obra y condiciones técnicas establecidas inicialmente que generan, a su vez, adición de recursos y en otros casos la suspensión de los términos programados.