En las últimas semanas he tenido la oportunidad de tomar tinto con algunas personas que aspiran a los cargos de gobernador del Cauca y alcalde de Popayán. También con otros que quieren ser concejales y diputados.
Pertenecen a todos los espectros políticos que hoy existen, desde la derecha más radical hasta la vieja izquierda ortodoxa.
Los asiste un común denominador: tienen ganas, están expectantes, pero calladitos, midiendo unos tiempos que corren rápidamente.
Mientras tanto, en esta región se multiplican los atentados terroristas por toda la geografía y ya se producen hasta en las calles de la ciudad. Solo en esta semana hubo dos explosiones a plena luz del día, en el barrio Alfonso López y en la Variante, con varios policías y civiles heridos.
Los accidentes de tránsito se dispararon y también las víctimas fatales. Tres jóvenes fallecieron en 24 horas por culpa de borrachos al volante y de la ausencia de controles durante las noches.
Un bus con turistas extranjeros fue interceptado por bandidos a la altura de Timbío y, en la maniobra para esquivarlos, se accidentó. Cinco pasajeros fallecieron y hubo múltiples heridos. Noticia internacional.
Los niños de las instituciones educativas públicas se quedaron sin alimentación escolar.
Se denuncian más casos de extorsión y secuestros exprés.
Las protestas del miércoles pasado terminaron en papas bomba, enfrentamientos y el centro histórico rayado.
El Concejo de Popayán deja constancia de la bajísima ejecución presupuestal de la administración y de la parálisis total del proyecto de Movilidad Futura.
Al refugio animal lo dejan sin insumos ni medicamentos. Los animalitos agonizan en sus puertas.
Se caen secretarios de despacho por violar la ley al momento de sus nombramientos.
Dejo ahí las malas noticias, para no ahondar en la depresión que ellas nos producen. Pero este pequeño listado me sirve para decirles a todos los que aspiran a ser elegidos que “hombre cobarde no goza mujer bonita”.
Así, calladitos como están, no van a llegar a ningún Pereira. Para ganar hay que mojarse, arriesgar, opinar, proponer y confrontar.
Fracasarán quienes esperan que los lleven en andas los contratistas, los mandatarios actuales y las chequeras públicas. La procesión necesita santos, pero de los que hablan.
La gente no puede seguir eligiendo personajes que no opinan sobre el difícil momento que vivimos. Para eso están las redes sociales.
Bien decían los de antes que “en el desayuno se sabe cómo va a ser el almuerzo”. Si ahora no hablan, cuando se necesita que asuman posiciones, menos lo harán después, cuando estén atornillados a los cargos y se les pierda el celular.
Posdata: Mientras tanto, en Ciudad Gótica, la otrora madre fecunda de Torres y Caldas, se intensifican las reuniones secretas del “secretario ungido” con los abrumados funcionarios contratados por las famosas OPS (órdenes de prestación de servicios).
Les dicen que tienen que aportar de sus exiguos salarios a la causa reeleccionista y presentar un listado, acompañado de fotocopias de las cédulas de los votantes que ellos conseguirán para el mes de octubre de 2027. Seguiremos informando.
