Felicitaciones a Puerto Tejada en su cumpleaños


Este sábado 17 de septiembre Puerto Tejada estará de fiesta porque se conmemora la fecha de su fundación, hace 119 años finalizando el siglo XIX, por parte del general Manuel Tejada Sánchez, luego de promulgada la abolición de la esclavitud, cuando la población se asentó en las recién liberadas haciendas esclavistas para establecer fincas familiares dedicadas a la producción del cacao, tabaco, café, yuca, maíz y plátano, dando lugar a una pujante economía agrícola.
Puerto Tejada inició su vida político-administrativa como corregimiento de Caloto, luego de gran lucha realizada por los pobladores, hombres y mujeres, de ascendencia africana que, desde el siglo XVIII, servían de fuerza productora de riqueza a los esclavistas de Popayán, fundamentalmente en las minas dominadas desde las haciendas latifundistas de Japio, La Bolsa, Quintero, Pílamo, Guayabital, Güengüe, San Fernando, La Ciénaga, El Ortigal. Puerto Tejada, como pueblo gestor de la descomposición final del régimen colonial y esclavista, fue segregado de Caloto y erigido en municipio en 1912.

El desarrollo socio-económico de Cali, su privilegiada posición geográfica y la apertura del Puerto de Buenaventura (1915), convirtieron a Puerto Tejada en un centro de acopio o despensa para la comarca, y para exportaciones agrícolas de la subregión, conectándose con Puerto Mallarino para abastecer el mercado de Cali, y con Puerto Isaacs para el mercado de exportación, especialmente de tabaco, cacao y café, a bordo de champanes y balsas cargadas.
Hacia 1920 surge un gran auge económico por el incremento de las exportaciones cafeteras, y por el desarrollo de obras públicas como consecuencia de las inversiones provenientes de la indemnización que hicieron los Estados Unidos por la pérdida de Panamá, lo cual amplió la capacidad de generación del empleo urbano tanto en el sector manufacturero como estatal.
Luego el Municipio de Puerto Tejada basó economía en el sector agroindustrial, primero por la vigencia de la llamada Ley Páez, y a partir de las zonas francas consolidadas en su jurisdicción desde el 2009 y en el monocultivo de la caña de azúcar, claro, sin perder totalmente su espíritu productor en cultivos de pancoger, la ganadería y pecuarios. Sin embargo, continua en la búsqueda de estrategias económicas para hacer de este un Municipio competitivo y atractivo para la inversión privada y pública, nacional y extranjera, en cada uno de los subsectores que la conforman (agropecuario, comercial, servicios e industrial).

Puerto Tejada tiene un comercio con crecimiento moderado con la presencia del sector bancario, supermercados, droguerías, almacenes de ropa, calzado, y otras formas de comercio informal como la plaza de mercado y sus alrededores, en donde se concentra gran parte de comercio urbano del Municipio.
Hoy, Puerto Tejada necesita de la consolidación de un programa definitivo de recuperación social porque ha sido una población víctima del accionar violento, principalmente por la presencia, hace ya algunos años, de grupos narcoparamilitares, altas deficiencias en la administración pública, la degradación de la actividad política y de la delincuencia común, situaciones negativas que afortunadamente vienen siendo superadas con el deporte, como herramienta para la transformación social, inversiones en infraestructura para la recreación como La Ceiba, de Comfacauca y la gestión social de algunas organizaciones no gubernamentales y fundaciones que impulsan positivos modelos de desarrollo social a partir de convenios interinstitucionales que buscan reducir los índices de violencia, pandillismo, a través de la resolución pacífica de conflictos, la promoción de la igualdad de género, la convivencia sana, la formación en valores y el empoderamiento de derechos.
Puerto Tejada también se está preparando para formular las bases de un sistema cultural y turístico que permita aprovechar, para el beneficio de todos, las ventajas potenciales de las artes escénicas folclóricas, y otras expresiones artísticas y culturales, además del turismo como actividad económica remunerada, agregando valor y creando empleo y trabajo, e integrando a una parte representativa de la población y de la cultura al proceso económico.

Por el optimista futuro de Puerto Tejada, rogamos a Dios su presencia en esta ciudad, y felicitamos a cada uno de sus habitantes con un abrazo solidario para que algún día, muy pronto, todos vivan en sana convivencia y felices de ver crecer a las nuevas generaciones cantando por las calles el himno a la vida y a la prosperidad. De parte de Proclama del Cauca: Felicidades por sus primeros 119 años.



