Falcao y su último baile con Millonarios

Falcao y su último baile con Millonarios.
Millonarios FC anunció el regreso de Radamel Falcao García para lo que el propio club ha definido como su último baile. El delantero samario, ícono del fútbol colombiano y referente internacional, vuelve al equipo de sus amores tras permanecer seis meses sin club luego de la eliminación en los cuadrangulares de la Liga 2025-II.
El retorno de El Tigre no solo tiene una carga simbólica y deportiva. También representa un impacto económico tangible para Bogotá. Según cifras de la Secretaría de Desarrollo Económico, durante 2025 la presencia de Falcao generó un efecto estimado de $51.442 millones, resultado de ingresos por boletería, transporte, venta de camisetas, consumo de alimentos y bebidas, suscripciones a televisión paga y gasto indirecto asociado a la actividad de Millonarios FC en la ciudad.
La noticia desató una ola de reacciones en el mundo del fútbol. Una de las más comentadas fue la del exjugador Fredy Guarín, quien, en tono nostálgico y entusiasta, se ofreció públicamente para acompañar a Falcao en esta nueva etapa: “¡Llévame! Vamos, vamos, las veces que sea necesario hay que intentarlo”, escribió.
El propio Falcao no ocultó su emoción. Tras la oficialización del anuncio, el delantero reaccionó en sus redes sociales compartiendo la publicación de Millonarios y enviando un mensaje directo a la hinchada: “Vamos siempre juntos… Vamos Millonarios”. Un guiño que reafirma el vínculo emocional entre el jugador y el club que marcó su infancia futbolera.
Ahora, el reto inmediato será deportivo. Falcao deberá ponerse a punto para adaptarse con rapidez a la idea del técnico Hernán Torres, quien enfrentará el desafío de integrar al goleador histórico de la Selección Colombia en su sistema de juego, sacando provecho de su experiencia, liderazgo y olfato goleador.
Más allá de los resultados, el regreso de Falcao abre un capítulo cargado de simbolismo: el cierre de una carrera legendaria allí donde todo comenzó el sueño. Para Millonarios y su hinchada, no es solo un fichaje. Es una despedida anunciada. Es, quizá, el último rugido del Tigre en casa.



