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Lunes, 12 de octubre de 2026

Exministro Velasco responde acusaciones de Olmedo López

Exministro Velasco responde acusaciones de Olmedo López

Alfonso J Luna Geller

Exministro Velasco responde acusaciones de Olmedo López
Mientras la Fiscalía cierra un capítulo del desfalco de $14.064 millones, el exministro Velasco niega su implicación y denuncia una campaña mediática orquestada por el exdirector de la entidad.

En un país donde la corrupción parece ser una sombra que nunca se despega de las instituciones, el escándalo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) ha dejado al descubierto una red de contratos direccionados, sobornos y desfalcos que superan los $14.064 millones.

Este caso, que involucra a altos funcionarios, legisladores y empresarios, ha sacudido la confianza de los colombianos en sus instituciones. Sin embargo, el último capítulo de esta trama no solo ha revelado la magnitud del saqueo, sino que también ha desatado una guerra de acusaciones entre los implicados.

En el centro de esta tormenta se encuentra el exdirector de la UNGRD, Olmedo López, quien intenta implicar al exministro del Interior, Luis Fernando Velasco, en un supuesto intento de negociar contratos por $80.000 millones para asegurar votos en el Congreso. Pero, ¿qué hay de cierto en estas acusaciones? ¿Es Velasco otro eslabón en esta cadena de corrupción, o es víctima de una estrategia mediática para desviar la atención?

Es más, según López, el senador Julio Elías Chagüí también habría sido el intermediario de un grupo de nueve congresistas que buscaban beneficiarse de contratos gestionados a través de la UNGRD y el Instituto Nacional de Vías (Invías).

Sin embargo, la Fiscalía excluyó del proceso judicial a Chagüí, al determinar que su vinculación no tenía sustento.

El desfalco de la UNGRD: un saqueo a las comunidades más vulnerables

El caso de la UNGRD no es solo un escándalo de corrupción; es una herida abierta en el corazón de las comunidades más vulnerables del país.

Todo comenzó con un contrato firmado en octubre de 2023 por un valor de $46.800 millones, destinado a la compra de 40 carrotanques para abastecer de agua a La Guajira. Las investigaciones revelaron que los vehículos fueron adquiridos con sobrecostos exagerados y nunca cumplieron su propósito. Hoy, esos carrotanques yacen abandonados en un parqueadero, como un símbolo del fracaso de un sistema que prioriza el enriquecimiento ilícito sobre las necesidades básicas de la población.

La Fiscalía General de la Nación ha identificado más de 20 contratos direccionados que desangraron las arcas públicas. Entre los implicados se encuentran exfuncionarios de alto rango, como el exsubdirector Sneyder Pinilla y el exdirector de Conocimiento de la entidad, Luis Carlos Barreto Gantiva. También hay nombres que resuenan en los pasillos del poder, como el exministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, y la exconsejera para las Regiones, Sandra Ortiz, quien se convirtió en la figura de más alto perfil del gobierno en ir a prisión.

El preacuerdo y las condenas: ¿justicia o impunidad?

El pasado jueves, la Fiscalía cerró un capítulo de este escándalo con la aprobación de un preacuerdo que modificó las acusaciones contra Olmedo López y Sneyder Pinilla. Aunque se eliminó el delito de peculado por apropiación agravado, ambos fueron condenados por interés indebido en la celebración de contratos, falsedad en documento privado y falsedad ideológica en documento público agravado. Además, se ordenó la devolución de dinero y se impusieron sanciones a otros implicados, como el abogado Édgar Eduardo Riveros Rey, quien intentó sobornar a Pinilla.

Sin embargo, este preacuerdo ha dejado más preguntas que respuestas. ¿Es suficiente la justicia transicional para reparar el daño causado a las comunidades? ¿O se trata de una estrategia para reducir las condenas de los principales responsables?

Las acusaciones contra Velasco: ¿verdad o estrategia?

En medio de este panorama, la Fiscalía no ha encontrado sustento para vincular a Velasco en el caso, y el exministro ha salido al paso de las acusaciones del exdirector López con firmeza.

Velasco Chaves ha respondido con vehemencia negando cualquier participación en las irregularidades y asegurando que se trata de una estrategia de López para obtener beneficios judiciales. En su defensa, el exministro ha destacado que la Fiscalía General de la Nación, en el documento de acusación modificado, no lo ha vinculado formalmente en los hechos investigados. Además, ha interpuesto denuncias contra López por injuria, calumnia y fraude procesal, alegando que se busca instrumentalizar el proceso judicial en su contra.

A través de su cuenta en X, Velasco denunció: “Él intenta hacerme el debate mediático para conocer las pruebas que tengo y que lo llevarán a una condena y a la pérdida de beneficios que negoció con la Fiscalía”, afirmó. Además, subrayó que no responderá públicamente a las acusaciones, respetando los escenarios judiciales y evitando caer en lo que califica como una campaña de desprestigio.

El silencio de Velasco y el ruido de las redes

Mientras las redes sociales se inundan de especulaciones y trinos llenos de odio, Velasco ha optado por el silencio. “Por respeto a la justicia, a magistrados, jueces y fiscales, y por principios, debo callar”, declaró. Esta postura contrasta con la de López, quien ha utilizado los medios para intentar desviar la atención y generar un debate mediático.

Pero, ¿qué hay detrás de este silencio? ¿Es una muestra de respeto a las instituciones, o una estrategia para evitar que se conozcan detalles que podrían complicar su situación? Lo cierto es que, en un caso lleno de claroscuros, la verdad parece esconderse en los intersticios de las declaraciones y los documentos judiciales.

En conclusión, el escándalo de la UNGRD no es solo un caso de corrupción; es un reflejo de las profundas fallas estructurales de un sistema que permite el saqueo de los recursos públicos mientras las comunidades más vulnerables siguen esperando soluciones.

Hasta la fecha, no existen procesos judiciales en curso contra Luis Fernando Velasco. Las investigaciones anteriores en su contra han sido archivadas o resultaron en absoluciones. Velasco ha manifestado su disposición a colaborar con las autoridades para esclarecer cualquier señalamiento en su contra.

Mientras tanto, los colombianos seguiremos esperando que la justicia no solo castigue a los culpables, sino que también repare el daño causado a quienes más lo necesitan. Porque, al final, la corrupción no es solo un delito; es una traición a la esperanza de un país que merece algo mejor.


 

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