domingo 13 marzo, 2016 a las 7:06 pm
Sobre sus capas relucen manchas de tinta y de cera, tienen, por eso no lloran, de plomo las calaveras…. F. García Lorca Cuando al Ángelus empezaban a doblar las pesadas y grandes campanas de San Cipriano, la ciudad parecía despertar de su modorra. El clima suave, nunca superior a los 21 grados centígrados y un […]

