martes 21 julio, 2015 a las 2:28 pm
Realmente locos de atar, remedo de la índole propia de los potros que se exhiben y galopan sin sentido por la pradera. Nuestras travesuras eran bizarras e inocentes, no le hacíamos daño a nadie, aun cuando a veces fastidiábamos a quienes no tenían muy claro el sentido del humor. Nos autocalificábamos “los barbaros” por la […]
