viernes 29 abril, 2022 a las 1:29 pm
ENAJENADO Monalisa, siempre sabes que regreso. El camino oscuro impedía contar mis muchas coherencias, y faltaban mil quinientas para llegar a tu destino. ¿Y qué era yo para servir de sabueso si nadie escuchaba mis ruegos? Las vísceras… No, no hay vísceras en el pensamiento, como tampoco cascadas de nubes; lograr un mapa claro […]



