lunes 23 mayo, 2016 a las 10:54 am
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy. Loco-mbiano. Todavía escucho el relincho de los caballitos de madera de cabeza erguida y orejiblancos que salía de la garganta de sus dueños. Veía con ojos ávidos a amiguitos de mis primeros años montando en ellos igual que unos chalanes con zamarros y fuete de los que iban a […]
