Estocada mortal a Juegos Intercolegiados, ahora Supérate.

Con dolor de profesor, de deportista y de hacedor de deportistas, he sido testigo de la forma en que acabamos de asistir al asalto de muerte que le han dado al deporte en los juegos intercolegiados, desde Coldeportes, el gobierno y todos los institutos departamentales del deporte.
La idea ha sido, creo yo, tratar de aplicar las “T.I.C.” a los juegos intercolegiados en materia de inscripciones, creando unas plataformas a las que realmente nunca se pudo acceder porque siempre estaban caídas sus redes. Se han programado los juegos en el último período del año lectivo, cuando los estudiantes están más preocupados por sacar adelante su año escolar y los de del grado 11 están más enfocados en graduarse y buscar el acceso a la educación superior que en competir y representar su colegio; esto sin tener en cuenta que debían amanecerse buscando el acceso a una plataforma a la que era imposible ingresar.
Los profesores de nuestra institución, sobre todos los educadores de educación física, Daniel González, Hernán Zuluaga, Carlos Vergara y Claudia Villarreal, con sorpresa y con dolor hemos tomado la decisión de no participar en este evento desde el lectivo anterior. Las razones son: En ningún momento son reunidos los profesores de educación física para inducir al evento con alguna suerte de congresillo técnico donde se aclaren todas las dudas (había que preguntarle al internet). Jamás discutimos los puntos del reglamento todo; estaba en Internet. La responsabilidad de un accidente deportivo ¿quién debe asumirla? ¿El profesor, el líder deportivo, el Colegio o Coldeportes? (tampoco estaba en Internet).
Nunca creímos viable que se mezclara el interveredal, el intercolegiado y el inter-barrios.
Los estudiantes quedan expuestos a la irresponsabilidad de que por primera vez en la historia de los 35 años de los Juegos Intercolegiados, las respuestas a todas las inquietudes anteriores había que preguntársela al “Internet”. ¿Entonces, a quién acudir?-Por lo menos en nuestro municipio, no supimos con quién hablar, ni con quién reunirnos-. ¡Qué tristeza, el deporte se nos muere! Y de qué manera.
Por último, Coldeportes acaba de desconocer que fuimos los forjadores de muchos de los talentos deportivos que hoy nos representan en juegos olímpicos y que son también campeones mundiales.



