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Domingo, 4 de octubre de 2026
lunes 15 noviembre, 2010 a las 2:51 pm

“Este país tiene un Congreso que avergüenza”: Antonio José Caballero

El periodista entrevistado
Por Alfonso J. Luna Geller
Fotografías: David Luna
Antonio José Caballero Velasco, Periodista Internacional de RCN Radio, es un hombre polémico, irreverente y frentero; por su recio criterio se ha hecho acreedor a sentimientos y conceptos extremos: son muchos los que lo perciben con aprecio, le profesan respeto por su trabajo periodístico y le piden consejos y orientación; pero no son pocos los que le envidian y le tienen hasta aprensión, yo creo que por la gran capacidad para el ejercicio cotidiano de su profesión y la audacia que lo caracteriza para decir cosas. No puede pasar desapercibido a pesar del notable esfuerzo que realiza para mantener un bajo perfil; enfatiza que el periodista debe ser testigo de la noticia para transmitirla al gran público en los términos más precisos, eso sí, sin pretender ser el protagonista, sin involucrarse.
Hago parte del primer grupo porque este quilichagueño es maestro de los medios, un especialista en ciencia de la información y periodismo de la Universidad Complutense de Madrid, con estudios especiales de radiodifusión y televisión en Escuela Oficial de Madrid y Dirección de Televisión RAI en la Radiotelevisión Italiana en Roma, con más de 30 años de experiencia profesional en RCN, Revista Cromos y Revista Antena; productor de Informativos en la Cadena Dos y de Musicales en la Uno; en la Mega Televisión, Do Re Creativa, TV Impacto, Grupo Radial Colombiano, Prego Televisión; presentador y productor del noticiero Cinevisión Televisión; Reporteros del Mundo; Caracol, Viva FM; Señal Colombia; columnista del diario El País, y además, porque cuido de él más de 50 años de amistad. Para mí Caballero Velasco es un personaje absolutamente familiar: le vengo viendo entrevistar en la televisión desde que era en blanco y negro, y en la radio desde cuando aparecieron en el mercado los radios-transistores de pilas; los televidentes, radioescuchas y los lectores, le debemos momentos que ya forman parte de la historia. Ha sido un gusto, un honor y un tributo a su obra haberle podido entrevistar en su oficina en RCN-Bogotá.
Fotografía: http://www.elespectador.com/
Pero antes, es pertinente recordar que hace unos dos años, como hoy, Antonio José pasó de entrevistador a entrevistado en http://www.elespectador.com/ bajo la conducción de la periodista Luisa Pulido Rangel, donde define a los reporteros colombianos como “unos berracos». Confiesa allí que le dicen ‘Terciopelo’ “por lo suave que he sido, sobre todo con las nenas” y era premonitorio: a Uribe ya lo observaba “entre confuso y cansado…” ¿Reelección? “No, ya no más. Me pliego a Fernando Enrique Cardozo. La reelección es una, porque después viene la segunda, la tercera, la cuarta y se acaba la democracia”. Respuestas contundentes a preguntas delicadas: ¿Por qué salió de Caracol? “Como siempre, porque me dio la gana”. Lo mejor de Santander de Quilichao: “Cuando era tierra de oro, ahora es tierra de nadie”. Un consejo para los jóvenes periodistas: “No doy consejos, pero insinúo lo que me dijo una vez Oriana Fallaci: “Cerebro, corazón y constancia”.
Sus recuerdos de Quilichao, la familia, su formación
Antonio José irradia gran aprecio por su tierra y sus gentes, pero, igual, se siente desilusionado por lo que era y ya no es Quilichao. Ha denunciado varias veces la violencia, el micro-tráfico de estupefacientes, la drogadicción, el subdesarrollo social, el desorden público, desenlaces que no existían cuando doña Libia y don Antonio, sus padres, se esmeraron por brindarle una sólida formación moral y cultural, junto a sus hermanos Miguel Ángel (director de orquesta y profesor universitario de música) y María Lucía (contadora). Una rigurosa educación de la que también nos apropiamos quienes fuimos alumnos de su tío, el célebre educador de juventudes, Padre Arcadio Velasco Tello (foto), famoso por su severidad y rectitud; además, por la influencia de toda una familia inapelablemente cristiana: sus tíos Mario, sacerdote y María Eugenia Velasco Tello, monja, quienes hicieron de la educación un apostolado que todavía muchos recuerdan. Todo esto pasó y hace parte de las memorias y añoranzas de Quilichao, junto con el reconocido “espíritu cívico ancestral” que exaltó en su libro el arquitecto e historiador Armando Velasco Zuñiga.
Aquel desencanto de Antonio José lo llevó a poner el dedo en la llaga y generó controversia. Inclusive le dijeron que un buen quilichagueño no debiera poner en evidencia los padecimientos de su pueblo. “Sólo de decir “tierra de oro”, uno siente cómo esa historia de indígenas, de riqueza, de civismo y cultura, ha desaparecido. Entonces yo me dije: “voy a hablar con la gente”. Es lo que hay que decir, porque hay que decirlo. La gente le tiene confianza y le creen a uno, entonces uno trata de dar lo mejor de sí, para cumplir la misión de informar, es por eso la gente te empieza a querer”.
¿Con qué palabra se te puede caracterizar: columnista, periodista, locutor, reportero, comunicador?

“La palabra es, periodista. Es el oficio más lindo del mundo, porque tomándolo como lo que debe ser, es como la química en estos tiempos difíciles, es una solución que tiene la gente para conocer qué es lo que está sucediendo en nuestro país y el derecho de informarse y afrontar los múltiples problemas sociales. Así, se proponen soluciones a los problemas, no a punta de bala”.

Tú eres uno de los periodistas más reconocidos de este país, ¿cómo llegaste a ese punto?
“Pues desde las bases familiares se le enseña a uno las raíces, los valores y las ganas de salir adelante. Claro que yo he tenido un gran maestro que se llama Juan Gossaín, que viene también de hacer el bien en otro pueblo, de uno también muy bonito como Santander de Quilichao, de San Bernardo del Viento, en Córdoba”.
¿Cómo se consigue ser el primero, dar la chiva, como lo has logrado tú muchas veces?
“Porque me toca, pero hay una cuestión que yo opino también, agradezco a la vida las oportunidades que me ha brindado y en las cuales he podido dar todo de mí y permitirme brindar a la gente la información que esperan escuchar los oyentes. Yo también me formé con Oriana Fallaci y recuerdo sus frases, era mi profesora. Eso es algo de las bondades de la vida para conmigo, porque ella para mí era como mi ídolo. Yo decía, si ella lo hace, ¿por qué yo no lo puedo hacer?, entonces siempre preguntaba y ella me respondía: hay que tener rectitud, cerebro, corazón, constancia, pasión y hacer las noticias y las cosas de la mejor manera y con fe. Pude entonces entrevistar al Premio Nobel y a personajes de mucha trascendencia en el mundo, de Europa, de Norte América, África, en fin”.
¿Cuáles son esos personajes que te han marcado en tu experiencia periodística?
“Cada personaje que he entrevistado ha marcado mi carrera periodística y la historia es lo que queda, somos como notarios, conferimos fe pública y nuestra labor se halla investida de la presunción de verdad. Me ha marcado especialmente el comandante Castro; cuando uno habla con él, te plantea unos lineamientos y unas enseñanzas definitivas, él es un estadista. Es tan importante él como el Papa Benedicto XVI, Juan Pablo II”.
¿Qué visión panorámica tienes desde aquí sobre el Departamento del Cauca y Santander de Quilichao?
“En el Cauca ha habido muy malos gobernantes, no hay uno que se salve, porque dividen el Cauca desde hace mucho tiempo atrás, unos dicen: este es el norte, otros no, que el centro y los del sur tratando de halar para su lado; el Cauca es uno sólo y no se puede dividir de esta manera o sectorizar. Siendo el Cauca un departamento tan rico, tiene mucho oro, tiene el Pacífico, la mayor diversidad bio-geográfica, sin embargo, está en las garras del narcotráfico que tiene dominado totalmente el Pacífico caucano. Santander de Quilichao, está ubicado estratégicamente hacia el Valle del Cauca porque ha habido un olvido por parte de los gobernantes del Cauca. De Santander de Quilichao, yo me acuerdo mucho de Limbania Velasco, de su enseñanza y el sentimiento pedagógico en todo lo que hacía en su tiempo. A mí me parece que con todas las críticas, el pueblo es tierra de nadie, y lo peor es no aceptarlo y creer que todo está saliendo bien, decía “de tierra de oro a tierra de nadie”, en una columna. Es que esto es como una enfermedad mortal, que si se descubre a tiempo se puede sobrellevar y conseguir mejorar la situación, y lo digo porque me duele a mí, me doy cuenta y lo sé, por ello me duele. Destaco eso sí, la gestión que adelantaron, cada uno en su respectiva época, los alcaldes José Gregorio Velasco y Carlos Julio Bonilla Soto, hoy Representante a la Cámara, con quien adelanté algunas gestiones importantes para Santander de Quilichao”.
¿Cómo ves tú, desde tu perspectiva, el ejercicio del periodismo en nuestra región?
“Yo los admiro y los aplaudo y en lo que pueda, lo que esté en mis manos y lo que sea, yo puedo colaborar. Porque hacer periodismo no es fácil y mucho menos en Colombia; hay sitios donde es muy difícil ejercer el periodismo por los problemas externos de carácter social, y creo que es necesario que la gente los apoye, para que sean una sola voz, que se sigan pronunciando con el apoyo de la gente para que el periodismo no se acabe en la región, sino que se sostenga y sea un pilar del pueblo. Los medios son los vehículos y hay que echarles gasolina si ahí está el problema y, desafortunadamente los medios se sostienen con dinero”.
De acuerdo con la información que se maneja en los grandes medios de comunicación, ¿cómo harías un balance de la bancada parlamentaria del Cauca en el Congreso?
“No sirve para nada. Mire, este país tiene un Congreso que avergüenza; a mí sinceramente me da vergüenza y miedo ir porque uno no sabe qué puede pasar por allá. Las sesiones del Congreso deberían realizarse en la cárcel La Picota: allá es muy fácil completar el quórum, incluyendo a varios presidentes del Congreso que también están detenidos. ¿Qué hizo el Congreso pasado en los últimos 8 años? ¡Nada!. Claro que hay unos senadores que se salvan, no es bueno generalizar; a mí me han gustado las gestiones de algunos como Petro, Carlos Gaviria, en su momento, Piedad Córdoba, que es gente que piensa diferente y en este momento está siendo castigada por un país intolerante, y debo referirme con especial consideración destacando sin reservas la gestión que realiza el Senador Luis Fernando Velasco Chávez y como todos los caucanos, esperamos que Carlos Julio Bonilla se distinga porque tiene buena experiencia administrativa y ha demostrado ser un político coherente con las aspiraciones populares. No todo es pésimo”.
Tu programa: “La Noche de la Libertad” es tu especialidad en labor social, ¿te llena hacer este tipo de trabajo?
Sí, me llena mucho, pero yo no busco consagración de nada, mi consagración sería seguir ayudando, seguir en la lucha, en la búsqueda de soluciones a los problemas sociales. El premio que uno gana es cuando tú sales y te dicen: gracias por ese bolero que me puso, el que me dedicó mi mujer, porque a cada familia se les manda un recado musical como aporte social, donde se interprete su historia y el premio es que te lo agradezcan y poder sentir que lograste algo. Es un programa en el que se establece un diálogo directo con nuestros secuestrados en las montañas colombianas, es una charla permanente entre ellos y sus familias. A través de RCN Radio los secuestrados pueden recibir mensajes de sus seres queridos y compartir con ellos fechas y recuerdos. Son los testimonios directos y humanos que los invitan a resistir con dignidad, mientras llega la libertad”.
¿Cómo te fue en la reciente fiesta de Integración Quilichagueña?
“Yo quisiera hacer servir esta reunión para algo, porque uno se encuentra con gente que tiene un calor humano muy sincero y de la tierra, con gente como los Ambuila, Guillermo Muñoz Peña, Mario Medina, la familia Tafurth, Julián Silva, todo muy correcto. Eso es una semilla que sigue creciendo. Vi también gente muy nueva, mucho joven, tu hijo, porque al final sirven más las semillas que dejemos plantadas en el camino. Eso es una cosa de corazón”.
Premios
Antonio José Caballero ha recibido a lo largo de su carrera varios premios y nominaciones: el Premio “Simón Bolívar” por crónicas y reportajes en Radio y Televisión; Premio “Antonio Nariño” otorgado por los Reporteros de Antioquia a la “Mejor Crónica en Radio”; Premio al Mejor Periodista Internacional, Estado de Barinas, Venezuela 2002; Premio “Simón Bolívar” al Mejor Periodista del Año 2002; Premio “Julián Ospina Mercado”, máximo galardón que concede la Asociación Colombiana de Locutores, ACL 2002; Premio 2005 “Simón Bolívar” por cubrimiento de una noticia en Radio, trabajo titulado “De Juan Pablo a Benedicto”.
Cuando se le galardonó como el Periodista del Año 2002, el jurado calificador tuvo en cuenta su extraordinaria labor en Venezuela con el golpe de estado al presidente Hugo Chávez y la transmisión en directo para la Cadena Caracol desde el despacho del mandatario.
Igualmente, la Alcaldía Municipal de Santander de Quilichao, Cauca, su tierra natal, hace cinco años le impuso la condecoración “Cruz del Samán” como orden civil honorífica del Municipio, pero lo más destacable, tal vez, es el reconocimiento público que se hace de Antonio José Caballero Velasco desde su trayectoria periodística, como embajador consuetudinario de Santander de Quilichao ante el resto del mundo.
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