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Miércoles, 21 de octubre de 2026

¿Es más peligrosa una caricatura de una mujer, que la orden de hacerle daño a otra?

No … no es más peligrosa una caricatura que un llamado explícito a causar daño. Lo verdaderamente peligroso —y lo...

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¿Es más peligrosa una caricatura de una mujer, que la orden de hacerle daño a otra?
Imágenes cortesía
¿Es más peligrosa una caricatura de una mujer, que la orden de hacerle daño a otra?
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Stella Ramírez Granobles
Stella Ramírez Granobles

No … no es más peligrosa una caricatura que un llamado explícito a causar daño.

Lo verdaderamente peligroso —y lo realmente grave— es normalizar la violencia, sobre todo cuando viene envuelta en poder, micrófonos y seguidores obedientes.

Una caricatura puede incomodar, molestar, incluso ofender.

Pero una orden a “hacerla llorar” dirigida contra una activista es una incitación directa al daño, al hostigamiento, a la agresión simbólica o física.

Colombia reaccionó de diferentes formas:

Primero, se escandalizan por el dibujo.
Segundo: guardaron silencio cómplice por la amenaza.

Ninguna de las dos formas se justifica.

Eso no es opinión.
Eso es violencia.

Y ahí aparece la hipocresía colombiana.

Se escandalizan selectivamente.

Defienden la “dignidad” de los poderosos,
pero abandonan a quien queda expuesta, sola, convertida en blanco de una orden: “háganla llorar”
Ese silencio no es neutral.
Es complicidad.

Porque en este país:

la sátira hacia arriba se condena,
la violencia hacia abajo se relativiza,
el grito del débil se ignora.

¿Acaso pedir que en una región, se dividan sus habitantes entre indígenas y blancos, o que a los indígenas se les quite el agua y la comida para acallar sus protestas, propuestas hechas por Paloma Valencia, no es un pensamiento discriminatorio y ofensivo? Nadie protestó.

El abuso se maquilla de “libertad de expresión” cuando conviene.

No es la caricatura lo que les duele.

Lo que les duele es que hayan tocado a una de ellos, los de las élites.

Ellos si pueden hacer lo que no quieren que les hagan.

¿Existe una Colombia hipócrita?

Sí.

Y además, peligrosamente selectiva con su indignación.

La orden de infligir dolor hasta “hacerla llorar” a la activista que se atrevió a hacerle una pregunta a la señora Valencia es infinitamente más peligrosa que cualquier dibujo, sin validar lo que hizo el caricaturista.


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Stella Ramirez Granobles

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Redacción Proclama del Pacífico

Periodismo verificado desde Santander de Quilichao, Cauca.

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