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lunes 30 octubre, 2017 a las 6:25 pm

EL SAQUEO DEL PATRIMONIO HISTÓRICO

MATERNIDAD EN SAN AGUSTIN
EL SAQUEO DEL PATRIMONIO HISTÓRICO
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
EL SAQUEO DEL PATRIMONIO HISTÓRICO
http://bulevarddelosdias.blogspot.com.co/2013_10_29_archive.html

Conocí el sagrado lugar en una excursión que organizó el Padre Anselmo de Santa Quiteria, Luis Ignacio Andrade, Superior de la Comunidad claretiana en Neiva para que conociéramos el Parque Arqueológico de San Agustín. Fue a mediados del año 1967. La carretera estaba bastante descuidada y el bus se salió de la vía. Afortunadamente no sucedieron sino pequeños rasguños y heridillas.

Llegamos hacia medio día al borde de donde comenzaba uno a internarse al «Alto de los ídolos» como lo apellidaban. Nos habían dicho que había estatuas de cuerpo entero labradas en piedra por los indígenas y que estaban diseminadas en muchos sitios.

A medida que  íbamos avanzando, como peregrinos a Santiago de Compostela, nos fuimos encontrando con hombres de buena estatura parados en la mitad del camino. Eran de piedra maciza con sus caras y vestidos bien delineados. También ostentaban algunos signos de su poder y mando. También había mujeres en cinta, a punto de tener el hijo en su estómago saliente y redondo. Igualmente había animales como la Reina Rana que, sentada solemne sobre una piedra saliente en un alto, dominaba el panorama.

Desde allá, arriba, Ella cuidaba y presidía las ceremonias y rituales que la comunidad indígena realizaba en honor a sus deidades. Un riachuelo acanalado señalaba el curso que conducía como a una laguna con cavidades en un lugar casi cóncavo. Las gentes lo llamaban el «Lavapatas». En las fechas señaladas los mamos, a modo de sacerdotes, realizaban la ceremonia de purificación de los cuerpos y ofrecían en sacrificio animales y oraciones.

El lugar estaba bien demarcado y exquisitamente arreglado. Era el final de la caminata. Duraba un poco más dos horas. Había más de 100 estatuas humanas y multitud de figuras de serpientes y ranas que eran sagradas*. Algunas estaban dentro o como bajo techo de bóvedas o casas o pequeños templos. No se cansaba el peregrino de admirar y detenerse a ver la perfección de las líneas de los rostros, la nariz, la boca, los dientes, las manos y los símbolos de poder y dignidad sobre sus cuerpos.

Pero hace unos cuatro años bajamos hasta San Agustín con la laureada poeta Marga López y tuvimos el desengaño de ver que la heredad que nos legó esa comunidad indígena ha sido saqueada. Ya no hay ni la mitad de las estatuas y la reina Rana original ya no preside el lugar desde su nicho. El «Lavapatas» está descuidado lo mismo que el riachuelo que conduce hasta él.

¿Qué fue de esos restos sagrados, de esas imágenes que los perpetuaban, que fueron prenda de su existencia y arte? Lo poco que han dejado los saqueadores son réplicas hechas con prisa y mal gusto. Si hay 20 originales la cuenta es exagerada. ¿En dónde está nuestro patrimonio nacional, los vestigios de la cultura de nuestros antepasados? ¿En qué oficinas adornan o están arrumadas o en qué museo lucen como extranjeras raras? ¿Cuándo regresarán salvas a casa?

«Lavapatas» en San Agustín: https://www.youtube.com/watch?v=H6cjX4-kuNA

* https://www.elespectador.com/noticias/judicial/la-coleccion-quimbaya-es-solo-el-comienzo-jose-luis-socarras-articulo-719112

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