EL QUE MANDA



No sé cuántos colombianos tienen hoy en día un carro Hyundai, ni cuántos quieran comprarse uno, si hasta ahora habían salido tan buenos y, como dicen las señoras, tenían tan buen servicio. Pero desde cuando el juez sexto civil del circuito de Bogotá dictó una medida cautelar, prohibiendo a la firma Neocorp distribuir esos vehículos coreanos hasta que al antiguo distribuidor, el señor Carlos Mattos, no le garanticen una indemnización de 250 millones de dólares, porque los dueños coreanos la Hyundai no le renovaron el contrato, en Colombia no se puede vender un carro de esos.
En otras palabras, como los coreanos no le envían más vehículos para la venta a don Carlos Mattos y el que manda es él, un juez determina que nadie más en Colombia puede vender Hyundai’s .Y los colombianos que nos jodamos.
Desconozco si las leyes van a proteger finalmente al señor Mattos o a los coreanos que alegan el derecho de entregar en distribución a los que ellos quieran, pero el señor Juez con su prohibición ha causado a muchos colombianos un dolor de cabeza y a la imagen comercial del país en el exterior, un daño casi irreparable.
Desconozco también si los abogados de los señores de Corea o de la Neocorp sean los más capaces para desbaratar esta medida de baranda judicial, pero resulta antidemocrático, además de muy antipático, que en Colombia mande el señor Mattos y por satisfacerlo se usen norma legales que no por existentes deban ser aplicables sin medir las consecuencias.
Llegar a un arreglo entre partes con un amable mediador, es lo que se usa. Pero mientras eso pase, nada me quita la extraña sensación de que en Colombia quien manda es Mattos.
Publicada en ADN / Julio 13 de 2016.
@eljodario
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