El parque Simón Bolívar pide atención a gritos.


Deteriorado. Así se encuentra el parque infantil de Santander de Quilichao, donde concurren niños de todas las edades día a día, acompañados de familiares y amigos. El parque Simón Bolívar está situado al frente del Instituto Técnico y es donde reposa el emblemático Samán de este municipio nortecaucano. El parque es uno de los sitios turísticos de Santander de Quilichao, reconocido por propios y extraños que vienen a disfrutar de su belleza y encanto y que a su vez gozan de la piscina municipal bañada por las aguas del río Quilichao.
El parque que es uno de los pocos lugares de recreación infantil en el municipio, está en total deterioro y abandono. Por una parte están las personas inadaptadas, que dañan el patrimonio y la belleza natural del lugar, al no cuidar o no proteger este espacio público (entre otros) y por otra parte están las autoridades y entidades públicas que no están atentos al mantenimiento de parques y sitios turísticos de la “Tierra de Oro”.
Los niños (sobretodo), personas de la tercera edad, habitantes y visitantes de este reconocido lugar, corren peligro al encontrarse con filosos tubos metálicos y oxidados, bancas rotas y en mal estado, columpios dañados, juegos desbaratados, entre otros aspectos, que de una u otra forma opacan la imagen que se ha tenido siempre de este bello lugar; por eso, el parque Simón Bolívar pide atención a gritos.
Esperamos que con esta nota los desadaptados y dañinos tomen conciencia del cuidado que debemos dar a los parques infantiles para que nuestros niños puedan divertirse en un ambiente sano y sin peligros y que las autoridades hagan parte de la solución y no del problema.








