
Unidad con reglas, pluralidad con coherencia
En medio de un escenario preelectoral marcado por tensiones internas, reacomodos de listas y debates sobre representatividad, el representante a la Cámara Jorge Hernán Bastidas Rosero emitió un pronunciamiento que busca fijar una línea política clara dentro del Pacto Histórico en el Cauca: la unidad no es ausencia de diferencias, pero tampoco puede existir sin reglas, acuerdos y principios compartidos.
El mensaje, suscrito por la Coordinación Departamental del Pacto Histórico Cauca, llega en un momento sensible para la coalición progresista, cuando los procesos de conformación de listas y las decisiones individuales de algunos liderazgos han generado inquietudes en sectores del movimiento social y político.
La unidad como construcción política, no como imposición
Bastidas parte de una definición estratégica del Pacto Histórico: un proyecto plural, profundamente democrático y sustentado en el diálogo político. En su declaración subraya que la unidad no se edifica sobre la homogeneidad, sino sobre la “articulación consciente de las diferencias”, una afirmación que busca desactivar lecturas simplistas sobre disciplina o alineamiento automático.
Este enfoque no es menor en un departamento como el Cauca, donde confluyen pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes, campesinado, sectores urbanos populares y organizaciones sociales con historias, agendas y lenguajes políticos diversos. Para Bastidas, el papel del Pacto no es jerarquizar ni excluir, sino actuar como garante de todas esas expresiones sin privilegios particulares.
Mujeres, reglas y acuerdos: líneas no negociables
Sin embargo, el pronunciamiento no se queda en una defensa abstracta de la pluralidad. Introduce con claridad un segundo eje: la unidad solo se fortalece cuando se respetan las reglas comunes. En ese punto, Bastidas es explícito al señalar dos compromisos irrenunciables:
- La participación efectiva de las mujeres en los espacios de elección y decisión.
- El cumplimiento estricto de los acuerdos y consensos previos, particularmente los alcanzados de cara a la Consulta Popular del 26 de octubre.
Este énfasis no es casual. En distintos territorios del país —y el Cauca no es la excepción— la discusión sobre listas, paridad y ubicación real de mujeres ha sido uno de los focos de mayor fricción al interior de las coaliciones. Bastidas plantea que estos principios no son accesorios, sino parte del fundamento ético y político del Pacto Histórico como proyecto de país.
El caso Yesid Conda: respeto a las decisiones, llamado a la unidad

El pronunciamiento también aborda un hecho concreto: la decisión de Yesid Conda de renunciar a su derecho a integrar la lista a la Cámara por el Cauca. Lejos de polemizar, Bastidas y la Coordinación Departamental optan por un reconocimiento respetuoso de esa determinación.
No hay reproche público ni lectura de ruptura. Por el contrario, se hace un llamado “fraterno” al movimiento social para continuar fortaleciendo los escenarios de unidad y la apuesta política del cambio. El mensaje busca evitar que decisiones individuales se conviertan en fisuras colectivas o en excusas para la fragmentación.
Fidelidad al proyecto y respaldo al programa del cambio
En la parte final, Bastidas reafirma la vocación unitaria del Pacto Histórico en el Cauca y la fidelidad al proyecto político respaldado por cerca de tres millones de personas en la Consulta Popular. No se trata solo de listas o candidaturas, sino de la continuidad de un programa político nacional.
En ese sentido, el pronunciamiento invita a respaldar las listas del Pacto Histórico y la continuidad del programa del gobierno del cambio, señalando como referente nacional al senador Iván Cepeda, una figura asociada históricamente a la defensa de los derechos humanos y a la coherencia política.
Un mensaje hacia adentro y hacia afuera
Más allá del lenguaje formal, el mensaje de Bastidas Rosero cumple una doble función. Hacia adentro, busca ordenar el debate interno, fijar límites claros y recordar que la unidad no puede construirse sacrificando principios básicos como la participación de las mujeres y el respeto a los acuerdos.
Hacia afuera, envía una señal al electorado progresista del Cauca: el Pacto Histórico sigue siendo una apuesta colectiva, diversa y con reglas, en un contexto donde el riesgo de dispersión siempre está latente.
En un departamento donde la política se juega tanto en el territorio como en las decisiones nacionales, este pronunciamiento no cierra el debate, pero sí marca una posición: pluralidad sí, fragmentación no; unidad sí, pero con coherencia ética y política.