EL MODELO AGROPECUARIO SOSTENIBLE


Algo que es realmente necesario para la pacificación de Colombia y especialmente para el Cauca es el modelo agropecuario que ha de implementarse. Debe ser autóctono, responsable, que responda a las necesidades de la población y que tenga determinación de patria. No puede seguir siendo efecto de presiones de grupos de interés, ni de tratados de libre comercio. Pero sobre todo, debe ser sostenible social, financiera y ambientalmente.
Absurdo e irresponsable que los políticos pretendan que Colombia compita con modelos agrícolas altamente productivos, nefastamente insostenibles y de pequeñas poblaciones campesinas.
Para citar como referencia debe desatacarse el modelo agrícola de los Estados Unidos, donde se obtienen producciones de cereales altísimas causadas por el uso de especies transgénicas, riego permanente y el suministro de altas cantidades de fertilizantes. Ellos, por ejemplo, han logrado producciones de 8 ton/ha de maíz lo cual hace que haya grandes excedentes y que el producto efectivamente sea barato para su comercialización, sin embargo por el otro lado, para suministrarle riego permanente a sus plantaciones, su mayor acuífero, el famoso Ogallala lo secarán en los próximos 40 años. ¿Qué pasará después? Quiere decir esto que su modelo agrícola no es sostenible, pues ni su suelos ni sus acuíferos se alcanzan a recuperar después de cada cosecha.
Adicionalmente y ayudados por los cereales baratos también han logrado altas productividades en el sector pecuario, en avicultura y ganadería, pero también con esquemas ambientalmente insostenibles. Veamos: El 30% de la energía dada a las aves se convierten en carne y huevos, el restante 70% son excretas. En la ganadería la proporción es 55% carne y 45% excretas. Y si a esto le sumamos que por cada kilogramo de carne bovina que se consuma se producen 27 kilogramos de CO2 se concluye entonces que el modelo pecuario es también insostenible y ambientalmente perjudicial. Recordemos como ejemplo contrario, que por cada kilogramo de lentejas que se consuman se producen apenas 0.9 kilogramos de CO2.
Finalmente debe decirse que todos esos alimentos en Estados Unidos lo produce el 4% de su población, es decir es una pequeña población campesina.
Colombia y especialmente el Cauca, donde el 60% de su población es rural, no puede darse el lujo de competir con modelos desproporcionadamente exagerados pero sobre todo irresponsablemente inadmisibles.
Para su sostenibilidad económica, el campo colombiano debe ser enfocado a la obtención de las primas que por producción ambientalmente sostenible reconoce el mercado internacional, con esto, sumado a una política de subsidios, se garantizaría aumentar o por lo menos sostener el empleo en el campo, lo cual es estratégicamente necesario en el proceso de pacificación del país pero sobre todo es un acto de responsabilidad y respeto a las generaciones futuras.



