EL MINISTRO “BANDERA” DEL EMPERADOR SANTOS


En Colombia ya ha hecho carrera la designación de personajes en altos cargos no por sus cualidades, sino por la particularidad de lanzar políticas que atenten contra el bienestar social; pero en especial, que redunden en beneficio de las arcas del gobierno de turno.
Para empezar, tenemos como muestra la confirmación en el cargo del ministro de Hacienda, quien ha defendido a capa y espada la venta de ISAGEN, empresa que se encuentra en la tercera posición como generadora de energía con un 16.45% y que para futuro será del 37% adicional; además de que genera una utilidad neta del 20%, superando la media de las 10 mejores empresas del país.* Lo anterior con el objetivo de destinar el dinero para las vías de cuarta generación (4G), a pesar de tener el conocimiento pleno de que no han podido con las vías de 3G y mucho menos con las vías terciarias y secundarias. Le va a suceder lo que lo que le pasó a la Federación de Cafeteros que vendieron sus activos por no encontrarlos rentables como el caso del transporte marítimo, Flota Mercante Grancolombiana, cuando el problema real no era la empresa sino la incapacidad de sus funcionarios para volverla operativa y rentable.
Ahora, será el abanderado de la próxima “REFORMA TRIBUTARIA” para el 2015 con el cobro de nuevos impuestos y además porque debe obedecer al FMI, gerenciado por un colombiano, quien ya dio la orden, con el pretexto de que Colombia es un país donde son muy pocos los que tributan, teoría que viene con el apalancamiento de la ONU cuando menciona que se debe terminar con la estratificación, ya que Colombia es el único país que la utiliza y es un modelo pasado de moda y se debe pasar a la declaración de renta de todos los ciudadanos para que haya “equidad” y “justicia social”.
Me pregunto, Si ya tienen detectados los errores en el sistema de la estratificación, ¿será que no existen las personas capacitadas para presentar soluciones?
No olviden que un funcionario del gabinete recién salido les dijo que nuestro país no necesita de más leyes para cobro de impuestos, sino cobrarles a aquellas empresas que se las ingenian para no tributar, que para el caso son más de 300 billones de pesos.
“Honores” para el emperador Santos, sus mermelados legisladores, y el inoperante gabinete.
*Datos de Camilo Díaz Urrea, Andrés Fabián Bejarano, Miguel Ángel Cristancho, periódico UN.



