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Sábado, 3 de octubre de 2026

EL MINISTRO AVESTRUZ

ministro de Defensa Luis Carlos Villegas
EL MINISTRO AVESTRUZ
EL MINISTRO AVESTRUZ / Por Lic. Javier Enrique Dorado Medina

En los últimos días han sido motivo de controversia departamental y lógicamente nacional, las declaraciones a viva voz del ministro de Defensa Luis Carlos Villegas, referentes a las posibles causas del asesinato de 104 líderes sociales en el presente año en Colombia (20 de ellos en el Cauca), dando la impresión a primera vista que no leyó mi columna anterior, “Los otros colombianos”, donde este servidor daba unos consejitos acerca de la necesidad imperiosa de pensar antes de hablar, antes de “irla a embarrar” como dicen por allí y, sobretodo, saber usar ese pedacito de carne llamado lengua, que por disposición sabia de la madre naturaleza siempre se esconde detrás de una cárcel llamada dientes, sabiendo que ella bien usada sirve para la comunicación verbal, pero mal usada causa estragos, con rayos y centellas, como le sucedió a nuestro ministro citado.

El ministro avestruz
Imagen de: http://bit.ly/2BPVPlu

En efecto, palabras más, palabras menos, según él, los asesinatos de los líderes sociales “se han presentado en su gran mayoría fruto de un tema de linderos, DE UN TEMA DE FALDAS, de un tema de reivindicación, de un tema de peleas por rentas ilícitas. Uno de cada dos asesinatos tiene hoy una explicación judicial. No hay detrás una organización asesinando líderes” (entrevista con Noticias Uno). Estas palabras me hicieron acordar al instante del típico avestruz, el cual supuestamente esconde la cabeza en el suelo ante cualquier situación peligrosa.

Allí fue Troya, allí se toreó el avispero, allí comenzó el tsunami social que de inmediato se regó por todo el país, inundando a su modo la buena imagen que el actual gobierno había logrado en sus intentos por conseguirla, desde aquel 26 de septiembre de 2016, en Cartagena, cuando Colombia se puso de moda con la primera firma del acuerdo de paz, ante los ojos y las miradas de todo el mundo. De inmediato, el eco de esas palabras taladraron la conciencia de los colombianos amantes de la paz, la tolerancia y la convivencia, pues echaba por la borda los esfuerzos valientes de los colombianos luchadores y héroes que día a día defienden los derechos humanos y se enfrentan a esa fuerzas oscuras que siempre intentan torpedear cualquier esfuerzo que se haga en favor de la paz. Fue como una bofetada de parte del “fresco” ministro lanzada de frente contra los líderes sociales, las lideresas y las asociaciones respectivas que día a día hacen esfuerzos en pro de la reivindicación de sus derechos sociales.

Recordando un poco la historia, con las desafortunadas declaraciones del ministro de Defensa, ocurrió lo mismo cuando hace unos meses atrás, en pleno apogeo del paro campesino, el presidente Santos observando desde su helicóptero las inmensas manifestaciones de ellos, sin inmutarse un tris dijo unas palabras que se han vuelto históricas y sardónicas: “el tal paro cafetero, no existe”. Ahora, aparece en escena su propio ministro de Defensa y tranquilamente, sin inmutarse nada, ante la muerte de 104 valientes líderes colombianos, dice que “en su gran mayoría han sido asesinados por muchas causas, entre ellas, líos de faldas”, imagínense ustedes. Esto es tapar el sol con los dedos.

Dios quiera que, durante los últimos pocos días de este año, a ningún otro ministro se le ocurra decir otra barrabasada semejante o peor, pues como lo expresó el editorialista de El Espectador: “Esta es la postal sobre la paz con la que, tristemente terminamos el 2017 en Colombia” (lunes 18 de diciembre/17).

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