Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Jueves:
Popayán 5 y 6
Cali 5 y 6
Jueves, 1 de octubre de 2026
lunes 22 septiembre, 2014 a las 3:42 pm

El “Man” es Germán

German Vargas
Luis Alberto Barrera Moreno
Luis Alberto Barrera Moreno

Lo que califica a un buen gobernante junto con sus habilidades y virtudes, es la orientación de sus políticas; una cosa es la capacidad de conducir el país y otra el hacia dónde y con qué estilo se conduce. Un buen político tiene que darse tiempo para reflexionar en silencio temas como qué quiero, qué habilidades tengo, de qué soy capaz y en qué puedo inspirarme para lograrlo, haciendo que las obras, gestiones y promesas se cumplan.

German Vargas

En la reciente inspección a obras terminadas en Navarro al sur oriente de Cali, el vicepresidente de la República, Germán Vargas Lleras, y el ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao, le dieron todo el “espaldarazo” al proyecto de vivienda “Ciudadela CaliDA”. Este es el plan de 6.000 apartamentos que empezarán a construirse en el 2015, a 2,8 kilómetros del antiguo vertedero y que han sido cuestionados por la Universidad del Valle, que argumenta riesgos en Navarro, por contaminación en suelos y el río Cauca.

Sin embargo, el vicepresidente Vargas Lleras señaló que dos años después de que él mismo, en representación de la Nación, entregó 20.000 millones de pesos para el sellado técnico de Navarro, pudo constatar que la planta de tratamiento de lixiviados es una realidad y que entrará en funcionamiento en mes y medio. Anotó que la planta garantizará una solución ambiental sostenible.

El vicepresidente anda recorriendo todo el país asumiendo el encargo y directrices dadas por el presidente Juan Manuel Santos para que su coequipero logre sacar adelante los proyectos estratégicos y toda la infraestructura de su segundo mandato.

Vargas Lleras tiene don de mando, cosa que les fascina a los colombianos y está poniéndoles orden y el ritmo que se requiere en las obras que ya han sido contratadas pero que no son palpables a la opinión pública, y que están siendo revisadas y aceleradas para su cumplimiento por parte de los contratistas, los cuales más de uno se ha ganado su “jalón de orejas” del vicepresidente, hay quienes sostienen que a mucho gobernador y alcalde les hace falta “un Germán Vargas” como coequipero.

Vargas Lleras es un zorro político que con paso firme está trabajando desde ya su apuesta presidencial. Y no se equivocaron quienes en plena campaña electoral aseguraban que al elegir la fórmula Santos Calderón – Vargas Lleras se estaba eligiendo dos presidentes. Con las nuevas funciones dadas al vicepresidente se suman obviamente el liderazgo de quien la tiene bien clara y sabe para dónde va.

Lo que viene haciendo el vicepresidente es tallando su propio camino hacia el solio de Bolívar, poniéndose precisamente al frente de las realizaciones y obras prometidas en todas las regiones de Colombia. Está demostrando por demás que tiene la hábil capacidad de tomar la iniciativa, gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y evaluar para que le “caminen pianito”.

Vargas Lleras sabe mandar y es un ejecutor excepcional con resultados, además de ser un hombre con imán para ir atrayendo la dirigencia y los gobernantes locales y seccionales, que va a necesitar es su aspiración presidencial.

El nieto del expresidente Carlos Lleras Restrepo es una extraña mezcla entre delfín, barón electoral, víctima de la violencia, hombre de armas tomar y galanista de corazón. Un hombre que llama la atención por sus contrastes.

Un buen político tiene que tener convicciones, tiene que estar preparado, con sentido, con criterio, con preparación. Todos conocemos políticos muy eruditos, muy entendidos y competentes, pero que fracasan como políticos, porque no tienen sentido, criterio, ni preparación y porque no tienen carácter, y es – esto lo que le sobra a Vargas  Lleras – porque en el fondo no tienen “vocación de servir y saber mandar”, porque no creen en nada, porque no son capaces de decidir, porque no tienen sentido de la responsabilidad o capacidad de asunción de responsabilidad, porque no tienen sentido del bien común, porque no tienen una visión global, como la demostrada por el vicepresidente en su carrera política.

El vice, es uno de los hombres mejor informados de Colombia y que conoce palmo a palmo cada uno de los rincones del país, maneja con precisión los proyectos y qué obras, en vivienda, acueductos y alcantarillados, aeropuertos y carreteras el Gobierno Nacional está realizando y cuáles van a financiar.

Y hay quienes sostienen que con su humor cáustico de cachaco y su ronquera le da una aureola de autoridad que siempre demostró cuando empezó su carrera política desde lo más bajo de la pirámide y fuera del movimiento de su abuelo. Cuando Luis Carlos Galán rompió cobijas con el liberalismo oficialista, Vargas lo siguió. Tenía 19 años y fue elegido concejal de Bojacá – Cundinamarca, uno de los fortines lleristas por excelencia, bajo las banderas del nuevo liberalismo. Este rompimiento lo enfrentó a grandes disyuntivas que siempre ha sabido sortear con inteligencia y mucho calibre político.

El exministro del Interior y de Vivienda, Vargas Lleras, es un heredero del trono que ha preferido hacerse a pulso. Nunca ha sido nombrado desde el Ejecutivo, sus posiciones han sido por los apoyos que él mismo ha conseguido. Como el expresidente Uribe, él es un hombre “enamorado de los voticos”, pero de una manera mucho más institucional. El vicepresidente cree en los partidos. Aunque su origen es liberal, creó el Partido Cambio Radical, que hoy hace parte de la coalición de Gobierno y gran parte de los altos cargos giran a su alrededor.

Es experto en la filigrana de armar estructuras y de buscar representación burocrática para alimentarlas y cuando es necesario, es capaz de irse con su pirámide a otra parte cuando hay que armar coalición. Un arte que ya pocos manejan. Y es por ello que se dice en los mentideros políticos desde ya que el  próximo “man para la  presidencia es Germán”.

[email protected]