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Jueves, 15 de octubre de 2026

El largo camino hacia la educación inclusiva

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El largo camino hacia la educación inclusiva

Perspectivas de la discapacidad en el Cauca: El largo camino hacia la educación inclusiva

Cuando se habla de discapacidad, los comentarios más frecuentes se suelen referir a las numerosas dificultades que hay frente a las reclamaciones por los derechos a la salud o la libre movilidad, que dependen en gran parte, de la infraestructura de la ciudad en que se reside, así como también se escucha hablar sobre las pocas oportunidades laborales que existen para personas con algún tipo de capacidad diversa. Sin embargo, si se hace el ejercicio de parar y ver como es el inicio de la vida escolar de una persona en situación de discapacidad, todo se torna completamente diferente.

Para Yenny Alexandra Galvis, rectora del Colegio “Liceo de Occidente”, ubicado en el Suroccidente de la ciudad de Popayán, “la experiencia de trabajar con niños con discapacidad ha sido muy significativa, aun cuando al principio existieron dudas y miedo sobre lo que se puede hacer con ellos”, pero al hablar con Mariana, una joven futura ingeniera de sistemas que cuenta con discapacidad motora, se puede entrever esta experiencia es todo lo contrario, pues “las dificultades que tiene que vivir un niño en situación de discapacidad superan lo medianamente soportable para su edad, es algo que si no se sabe manejar bien en compañía de un adulto responsable, puede hacerte madurar de una manera abrupta”.

Estas dificultades que menciona Mariana se ven reflejadas en el proceso de inmersión, inclusión y adecuación que los estudiantes y docentes del Liceo de Occidente tuvieron que vivir hace 3 años, cuando los tres estudiantes en condición de discapacidad de esta institución hicieron su ingreso formal a esta, ya que según comenta Galvis, las charlas de concientización social fueron fundamentales para llegar a la adecuación del plan curricular del colegio y de este modo encontrar los talleres idóneos que se pudieran trabajar en escuela de padres; “dentro de los mayores miedos que teníamos era el enfrentamiento con los padres de familia de los estudiantes que ya llevaban cierto tiempo en la institución, pues ellos temían que el ritmo de las clases y el temario de estos se vieran afectados con la llegada de los nuevos estudiantes”.

Y sí, a pesar de las escuelas de padres, reuniones con estudiantes y docentes que se tomaron como medidas de precaución y que formaron parte del plan de inclusión educativa de estos chicos, se relata que al comienzo se presentaron problemas de rechazo e impaciencia ante ellos, situación que con el pasar del tiempo cambió e hizo que los estudiantes tomaran una actitud más reflexiva frente al aprendizaje personal que podían adquirir de sus nuevos compañeros a nivel académico y personal. Ahora, estos chicos se encuentran en grado 11 y han logrado adaptarse perfectamente a su colegio.

El largo camino que la joven universitaria mencionada anteriormente, tuvo que recorrer; fue estudiado por mucho tiempo por los diferentes gobiernos que han estado al frente de la presidencia de Colombia, siendo así que finalmente en el año 2017 se expide el decreto 1421, que una vez presentado por el Ministerio de Educación Nacional exige que: “todas las instituciones educativas están en la obligación de prestar sus servicios educativos con todas las garantías de ley, a los estudiantes en condición de discapacidad que los requieran y los soliciten, sin excepción”, así como también se solicita que estos estudiantes cuenten con el apoyo suficiente para cada proceso de aprendizaje y adaptación que requieran los menores en cuestión. Es con la aparición del decreto 1421 del 2017 que se empiezan a hablar de los PIAR (Planes individuales de ajustes razonables), en los cuales se dan a conocer los planes que cada estudiante necesita para aprender de manera equitativa a sus demás compañeros, encontrándose incluidos, las ofertas educativas bilingües y biculturales, específicamente en lenguaje de señas.

Si bien una de las motivaciones que hoy en día tienen los diferentes rectores o rectoras de una institución educativa, para aceptar a un estudiante en condición de discapacidad, es que está establecido por ley que se debe realizar dicha inclusión, también existen ciertas condiciones en las que se ve inmerso un colegio cuando decide correr el riesgo de aceptar a un estudiante con algún tipo de discapacidad, siendo así que “primero se hace necesario adaptar el plan curricular y la planta física, cuando hay silla de ruedas de por medio, por ejemplo, es indispensable, adaptar los pasillos o los baños para mejorar su desplazamiento” y aunque esto sea una imposición de ley, solo se ve reflejada su rigurosidad en las instituciones educativas públicas, ya que las privadas gozan de una aparente libertad por parte de las secretarias de educación, logrando que se aprovechen en algunos casos para dar un paso hacia el costado y disponer como quieran de los cupos para estos estudiantes.

Una muestra de lo comentado está en la demanda pública interpuesta en marzo de este año por Julieth Mosquera, una joven madre de familia, cuyo hijo de 4 años se encontraba estudiando en el Real Colegio San José, ya que el niño se encuentra con un tipo de discapacidad física que le impide tomar ciertas clases como se haría normalmente, una situación que fue expresada justo al momento de matricular al estudiante y que fue aceptada por las directivas de este colegio; sin embargo, a los pocos meses de empezar el año lectivo, se puede visualizar que en el transcursos de las horas de clase donde el niño debía tener ciertas garantías para poder tener normalidad junto a sus compañeros, a él solo se le asignaba un balón para jugar como quisiera y en muchas ocasiones por fuera del salón, una situación incómoda que muchas veces los colegios privados suelen evadir de manera sencilla  y sin mucho trámite, dejando un inconformismo por parte de los padres que deciden confiar la educación de sus hijos a ellos.

Sin embargo, no son solo los colegios privados los que incurren en faltas hacia los procesos de inclusión en las aulas de clase, pues sobra recordar aquella protesta protagonizada en el año 2017 por un grupo de estudiantes del colegio Normal Superior de Popayán, los cuales exigían “docentes que puedan impartir clases de manera adecuada a los estudiantes sordomudos del colegio”, ya que la planta docente que existía en ese año no tenía capacitación y adecuación a los planes de aprendizaje individual de cada niño y según los mismos estudiantes “era injusto que unos pudieran ver clases y otros simplemente tuvieran que quedarse sin hacer nada como si no tuvieran derecho a aprender como nosotros”, afortunadamente, todo logró normalizarse y trajo beneficios a instituciones como La Pamba y Francisco de Paula Santander, pues ellos también cuentan con un número de estudiantes con este tipo de condiciones.

Yenny Alexandra habla de la inclusión educativa así: “personalmente, considero que esta cuestión, más que una obligación es humanización, es pensar en la situación y posición en la que se encuentran estos niños y que el solo hecho de tener una condición especial ya los limita o frustra, por lo cual no se debe agregar el agravante del rechazo social”, dejando entrever el largo camino que le falta a nuestra ciudad por recorrer frente a los procesos de inclusión educativa para todos los niños y niñas que buscan empezar su vida académica en las aulas de clase como cualquier otro pequeño.

Es gracias a esa humanización que la capital del Cauca, Popayán, desde el año 2008 viene adelantando labores de capacitación docente frente a la educación inclusiva y a pesar de eso, hasta el momento solo 3 colegios son los que se pueden catalogar aptos para ofrecer servicios educativos especiales; entre los que se encuentra el Liceo Reggio Emilia (anterior Colegio Niño Jesús de Praga), cuya pedagogía está basada en la implementada por los italianos, pioneros en educación para la discapacidad y que busca promover el aprendizaje a través de las actividades o el conocido “aprender haciendo”; esta institución a pesar de ser de carácter público, cuenta con el apoyo de ciertas organizaciones que brindan apoyo logístico por temporadas en los cuales se imparten clases de lengua extranjera (inglés – portugués) por nativos de estos idiomas, así como también en temas como la ecología y la cultura ciudadana.

Ahora en cuanto a educación superior, no se pueden dejar atrás los pequeños peldaños alcanzados las diversas instituciones que la componen, tal como sucede con la Universidad del Cauca, la cual tiene dentro de su oferta académica, una especialización enfocada en la educación y la discapacidad, buscando que sus egresados den respuesta a las necesidades académicas y sociales que esta población presente, tomando como punto de partida para algunos de sus actuales estudiantes la experiencia propia, ya que dentro de las diferentes cohortes se pueden encontrar jóvenes con discapacidad visual y motriz, los cuales a medida que van aprendiendo, consiguen que esta alma mater también vaya haciendo sus avances en infraestructura y que de este modo su movilidad sea más segura y confiable.

Así como también podemos encontrar a la Universidad Autónoma del Cauca, que dentro de sus proyectos vinculados con la facultad de educación en materia de pregrados y posgrados, se han decidido encaminar hacia la inclusión y la adecuación de los estudiantes con discapacidad en su entorno, entendida esta como la familia y la escuela desde tempranas edades; consiguiendo por ejemplo la realización de eventos que visualizan estas problemáticas, tal y como se realizó durante el I Seminario Internacional de Educación Inclusiva, en el año 2017 en la ciudad de Popayán.

Como podemos ver, después de tres entregas de “Perspectivas de la Discapacidad” el camino se va haciendo más claro y entendible para todos, dando luces de esperanza para la población en condición de discapacidad que busca sobrevivir y superar los obstáculos que se aparezcan en el trayecto; dejando así espacio para poder hablar sobre cuestiones laborales, culturales y de recreación; los cuales serán vislumbrados por Proclama del Cauca próximamente.

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