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Martes, 6 de octubre de 2026

El Consejo de ministros y el Cauca

Consejo de ministros

Felipe Solarte Nates

 

El Consejo de ministros y el Cauca / Fuera del protagonismo de la vicepresidenta Francia Márquez en las frenteras críticas al presidente por su protección a Benedetti y a Laura Sarabia, a quien acusó de ningunearla e irrespetar su investidura, y al proceso de “paz total” y sus efectos negativos en la mayoría de municipios, cuando aprovechando el cese al fuego con el Ejército, las guerrillas se enfrentaron entre ellas por apoderarse de más territorios; el departamento del Cauca fue tema en el teatral Consejo de Ministros, cuando el ministro de Defensa, Iván Velásquez, señaló que en El Plateado, corregimiento del municipio de Argelia, no han podido implementar proyectos y obras, en gran parte por la falta de coordinación entre los ministerios y otras entidades del gobierno.

Así se expresó Francia Márquez ante el presidente Petro y a sus compañeros del comentado Consejo de Ministros, al referirse a los efectos de la paz total:

“Me duele que en este gobierno que ayudé a elegir (…) se presenten tantos actos de corrupción. (…) Me interesa responderle a mi gente, a mi pueblo, al municipio de Suárez, a mi departamento del Cauca. A mis tías, que ayer estaban en medio del conflicto armado, debajo de una cama, llamándome a mí, diciéndome, Francia, ¿qué hacemos? Nos van a matar aquí. (…) Y yo he dicho reiterativamente, no es posible que yo ya no pueda ir a mi casa. O sea, yo fui por lo de la universidad que estamos liderando, [fui] a Suárez y saliendo de allá les dispararon a los policías y le dispararon a la gente. (…) ¿Dónde están las órdenes de captura de esa gente, que andan como Pedro por su casa, haciendo y deshaciendo en esos municipios y en esos territorios? A mí me duele que mi gente me diga que estaba mejor antes de que yo llegara a ser parte de este gobierno. (…) Y entonces ahí yo digo, ¿dónde está la política de la paz total?”.

Preocupante, cuando recordamos imágenes de medio gabinete ministerial en pleno, llegando en helicópteros, acompañados de periodistas de los principales medios de comunicación de Bogotá, todos provistos de chalecos antibalas y cascos militares, envueltos en gran parafernalia mediática, entrando a El Plateado ofreciendo transformar la población y la región con obras y proyectos productivos, después de que el Ejército logró desalojar de sus cuarteles a los guerrilleros que se marginaron de las negociaciones de paz total.

Disidencias de las FARC, reconocidas como EMC para poder negociar con este gobierno, las cuales durante décadas estuvieron enseñoreadas administrando el cultivo y procesamiento de miles hectáreas de coca, la minería legal, “administrando justicia” y coordinando la financiación y construcción de obras que debería hacer el Estado, como la carretera que les permitió llegar a orillas del río Micay, para en lancha arribar en media hora a López del Micay, en dos horas al océano Pacífico y exportar cocaína, oro y entrar armas en alianza con cárteles mexicanos. Mientras coparon más territorios, gracias a la ausencia de las entidades del Estado que no llegaron a los dejados por las FARC al desmovilizarse durante el final del gobierno de Santos y tampoco en los cuatro años de Duque y el tiempo transcurrido del de Petro, aprovechando el cese al fuego de la paz total para primero disputarse con el ELN los municipios de la Cordillera Occidental colindante con el Pacífico.

Guerra entre guerrillas propagada a otras regiones del Cauca aprovechando que con el cese al fuego el Ejército frenó sus acciones ofensivas y ellos dejaron de atacarlo, lo que les permitió concentrar sus tropas e incrementar el reclutamiento de menores, la minería ilegal y la extorsión, en los municipios de la Cordillera Central donde antes del acuerdo de paz con el gobierno de Santos operó el VI Frente y la columna móvil Jacobo Arenas, enfrentándose al ELN con la población civil en medio, amenazando y asesinando a líderes indígenas, campesinos, de juntas de acción comunal y ambientalistas que se les oponen en su objetivo de controlar las áreas rurales de Toribio, Caloto, Santander de Quilichao, Jambaló, Caldono, Silvia, Totoró, Puracé, Inzá, Belalcázar, sur del Huila y Caquetá y Putumayo.

También es inexplicable que a 18 meses de terminar el periodo del presidente Petro, cuando el payanés Luis Fernando Velasco Chávez estuvo durante año y medio como ministro del Interior, no hayan logrado culminar el trámite de los cerca de $15.000 millones de la UNGRD para asegurar la compra de las fincas dónde reubicar a las familias damnificadas por el fenómeno geológico que se tragó, además de sus parcelas, un trecho de la carretera Panamericana para el que se construyó una variante de 2 kilómetros en el municipio de Rosas; situación de negligencia que generó bloqueos a la Panamericana.

Con mayor razón cuando después se destapó el torcido de los carrotanques, de los jagueyes en la Guajira, etc., donde movieron más de $100.000 millones, fuera de los centenares de miles de millones, que, en la dirección de Olmedo López, iban a destinar al Cesar, Santander y Córdoba, donde no se habían presentado emergencias, pero si se las habían inventado para justificar la destinación de multimillonarios recursos.

Más inexplicable aún, cuando el Cauca, junto con Nariño, fueron de los departamentos donde el presidente Petro obtuvo mayor votación y a raíz del prolongado trancón sufrido en la carretera Panamericana por el movimiento de tierras en Rosas, prometió la iniciación de la construcción de la doble calzada Popayán-Pasto, iniciando con la variante Timbío-El Estanquillo, para bordear la falla geológica de El Romeral, sobre la que está construida la actual vía, y para la cual ya abrieron el prepliego, pero en medio de la escasez de recursos que presenta el gobierno desde 2024, aún no tiene asignación presupuestal para la vigencia del 2025.

También hay que recordar que en el segundo trimestre del 2024, el director de Planeación Nacional, Alexander López, durante 15 días desplazó a Popayán a cerca de 20 funcionarios del DNP encargados de conocer las propuestas de obras y proyectos formuladas por representantes de las comunidades, alcaldes y funcionarios de Planeación de los municipios, con el propósito de procesarlas e incluirlas en el paquete de proyectos y obras de la “Misión Cauca” que después fue rebautizada como “Pacto por el Cauca” y sobre el cual no han hecho una presentación oficial acerca de lo que se proponen financiar y ejecutar en el departamento, entre las carreteras, acueductos, hospitales, sedes universitarias, demás obras y proyectos productivos que solicitaron desde los municipios y que el gobierno prometió tener en cuenta.

Precisamente, cuando había sido anunciada una visita del presidente Petro al departamento del Cauca para anunciar programas y proyectos a ejecutar en la región dentro del “Pacto por el Cauca”, estalló la actual crisis de El Catatumbo y su viaje debió ser cancelado.

El gobierno del presidente Petro, en medio de la agudización del conflicto armado en el Catatumbo y el remezón en su gabinete, no debe olvidar al Cauca, con mayor razón cuando la Defensoría del Pueblo alerta que situación parecida podemos vivirla en el departamento donde grupos armados se disputan el control del territorio sin importarles la suerte de la población civil en medio.


 

Imagen de fonde destacada: https://www.presidencia.gov.co/prensa

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