El congreso no frenará el mandado popular

El congreso no frenará el mandado popular
Por Martha Lucia Agredo Cerón
Abogada con estudios en Ciencia Política
Especialista en Gobierno y Gestión Pública
Especialista en Gerencia de los Recursos Públicos y Compliance
Maestrante en Alta Gerencia.
El 18 de marzo de 2025, mientras miles de ciudadanos se movilizaban en las principales ciudades del país en respaldo a las reformas propuestas por el presidente Gustavo Petro, la Comisión Séptima del Senado decidía archivar la reforma laboral sin siquiera entrar en su discusión. Este hecho, sumado al boicot que ha sufrido la reforma al sistema de salud en legislaturas anteriores, han hecho que el gobierno del cambio traslade la ultima opinión frente a las reformas al constituyente primario, por medio de la convocatoria a una consulta popular para que sea el pueblo quien decida sobre el futuro de estas iniciativas.
Pero vale la pena preguntarnos ¿Qué es lo que está en juego? ¿Por qué la clase política tradicional se rehúsa si quiera a discutir las reformas en el Congreso?
Sin duda, lo que está en juego son los derechos de la mayoría de los trabajadores de Colombia. La reforma laboral busca mejorar las condiciones laborales mediante la reducción de la jornada de trabajo, el aumento del pago por horas extra y el fortalecimiento de los derechos de los trabajadores. Además, restituiría derechos a más de 1.3 millones de trabajadores, derechos que les fueron arrebatados en 2002 con la Ley 789 del gobierno de Álvaro Uribe Vélez.
Por su parte, la reforma a la salud pretende transformar el sistema sanitario para garantizar un acceso más amplio, equitativo y de calidad, limitando el poder de las aseguradoras y ampliando la cobertura. El objetivo del gobierno es que los 91,3 billones de pesos destinados a la salud lleguen a los colombianos y no queden en manos de las EPS.
No debemos perder de vista el eje central de estas reformas: priorizar la vida, el ser humano, que se traduce en priorizar a las mayorías trabajadoras de Colombia, por encima de la especulación de una minoría que históricamente se ha lucrado de los recursos públicos para inflar sus intereses particulares.
Por ello, el boicot orquestado en el Congreso por los ocho senadores, representantes de esa minoría, no resulta sorprendente. Este bloqueo institucional no solo impide el más mínimo debate democrático en el espacio legítimo para hacerlo, sino que también, y de manera aún más grave, desconoce el mandato popular de casi 12 millones de colombianos que votaron para hacer realidad esas reformas.
Desde la Plaza de Bolívar, en medio de la multitud que respaldaba su gobierno y sus reformas, el presidente Gustavo Petro fue enfático: no defraudará a quienes depositaron su confianza en el proyecto del cambio. Por ello, convocó a todos los sectores sociales, políticos y culturales a sumarse al SI en la consulta popular que decidirá el futuro de las reformas a la salud y al trabajo.
Si el Congreso bloquea al gobierno, será el pueblo quien vuelva a decidir.
El 18 de marzo de 2025 quedará en la historia como el punto de partida de la campaña por el SI en la consulta popular: el pueblo en las calles respaldando a su gobierno y en las urnas refrendando el mandato popular del gobierno del cambio.
Imagen destacada tomada de: https://www.facebook.com/PresidenciadeColombia



