EL CATATUMBO

Si para algo ha servido la condenable desaparición de Salud Hernández, cuando ejercía su oficio periodístico, es para convencernos que en el Catatumbo no mandan las fuerzas constitucionales del presidente Santos sino las guerrillas, las bandas criminales y los traficantes de drogas alucinógenas.
En el Catatumbo, desde el último paro (el 25 de mayo comienza otro), el territorio fue saliendo de la órbita de dominio de las fuerzas militares y policiales y las autoridades civiles terminaron siendo, cuando no muñecos despreciables de los nuevos dueños, unos títeres de los poderosos armados.
En el Catatumbo el gobierno Santos se volvió laxo y fue permitiendo que todo pasara a manos de quienes no respetan el orden constitucional. El general Alejandro López, comandante de la Fuerza Vulcano, con 6.000 hombres armados, o no ejerce o está restringido en su accionar o se aburrió de combatir guerrillas y bacrines como la mayoría de los generales de la patria.
El coronel Wilson Camargo, de la Brigada, está más interesado en tapar todo lo que suceda en el Catatumbo y entonces no le queda tiempo sino para «revisar» que las informaciones periodísticas salgan como él las quiere, no como nos damos cuenta que van pasando.
El coronel Aroca, comandante de la Policía en Norte de Santander, no pareció tener ni voz ni fuerza para prevenir con sus hombres en El Tarra que tomaran acciones contra Salud Hernández, alojada en un convento de esa población durante 3 días. Menos para que se enteraran que había sido despojada de sus elementos en la manifestación de protesta por los secuestrados de Filolargo el viernes, donde ella marchó .Y ni cuenta se dieron que había sido entrevistada por colegas periodistas de Cúcuta ese mismo día. En otras palabras, ¡ese es El Catatumbo!
Publicado en ADN, mayo 24 / 2016



